Críticas de Tan muertos como yo

Logeate para poder valorar esta serie

George muere aplastada por el retrete de una estación espacial que se le cae encima accidentalmente. Pero su historia no ha hecho más que empezar: después de su terrible muerte, es recogida por un par de aparecidos que le informan de que, a partir de ese momento, va a participar con ellos en la misión de recolectar almas. Tan irónica como cuando estaba viva, pronto descubrirá que en el Más Allá hay unas reglas que dictan el comportamiento de vivos y muertos y tendrá que enfrentarse a situaciones como la de tener que volver a su odiado trabajo, ya que los muertos también tienen que ganarse la vida.

RESEÑAS Y VALORACIONES DE Tan muertos como yo

Ha estado bastante bien, al final le he cogido suficiente cariño a Daisy y, aunque el final queda abierto, no es un final desagradable. Obviamente la serie podía seguir y la cancelación deja muchas cosas en el tintero, pero me ha parecido correcto. La he disfrutado, es una serie que ha quedado demasiado abandonada en el imaginario colectivo para lo curiosa y reconfortante que resulta, con ese humorcillo negro y esas pequeñas lecciones vitales que va dejando por el camino.

Valoraciones en tu crítica:

7.5 / 10
Dead like me es una serie que mezcla el coming of age juvenil con una especie de fantasía cotidiana con toques de humor negro. Esa cotidianidad funciona muy bien, los "grim reapers" (lo que vendrían siendo parcas, vaya) son muchos, no uno solo, y es gente normal que acaba de morir a quien básicamente le dicen "te ha tocado, esto funciona así", como una especie de funcionarios de la muerte.

George es una chica harta de todo que acaba de dejar la universidad, es cínica y sarcástica,muere de forma bastante surrealista y le toca. Así que básicamente su crecimiento como persona viene después de la muerte. Su personaje está bien construido, aunque a veces dan ganas de darle una colleja. Pero esto pasa un poco con todos los personajes, que a menudo son insoportables. Rube, con ese rollito de paternalismo que a veces roza la condescendencia (y que es un poco el "sabio" del grupo); Mason, que es directamente idiota pero que a veces da pena por lo patético; Roxy, que tiene muy mala leche y a veces parece excesivamente amargada; o Daisy, con ese allure de tía guapísima y frívola que en el fondo es bastante vulnerable. Paralelamente conocemos más a la familia de George, que también es para echarles de comer a parte. No obstante, aunque a veces dan ganas de cruzarles la cara son muy buenos personajes y tienen esos toquecitos de humanidad que van dejando aquí y allá como lecciones vitales desperdigadas.

Me ha gustado, es una pena que fuese cancelada con solo 2 temporadas. Esa especie de costumbrismo con la muerte a veces duele pero también es reconfortante. Sí, es cierto que tiene algunos detalles que envejecen algo mal por el tiempo, pero es una serie distinta con una personalidad muy marcada, una mitología algo extraña pero que funciona porque entiendes rápido que esas son "las reglas" y ya está, y unos buenos personajes. La recomiendo si tienes un ratito y no te importa que el final sea algo abierto (aunque satisfactorio).

Valoraciones en tu crítica:

Muy chula. Tiene una personalidad muy diferenciada desde el principio, sabes que no es una serie "común". Combina bastante bien momentos un poco surrealistas sobre la muerte y el lore de los grim reapers con reflexiones muy emotivas y gracietas aleatorias. No me ha convencido el cambio de personaje a los pocos capítulos, me gustaba mucho Betty y su cambio por Daisy es lo único que no me ha gustado de esta temporada. Quitando algunos detallitos que envejecen algo mal, sigue siendo una serie más que digna a pesar del paso del tiempo.

Valoraciones en tu crítica:

Esta serie tiene algo muy especial que no sabría explicar del todo, y quizá por eso sigue rondándome la cabeza tantos años después. No es solo el humor negro —que lo hay, y del bueno—, sino esa mezcla incómoda entre lo absurdo y lo profundamente humano. Te ríes, sí, pero muchas veces con un nudo raro en el pecho, como si la serie estuviera señalando algo que preferimos no mirar demasiado tiempo.

George no es una protagonista amable ni diseñada para caer bien. Es torpe, borde, contradictoria y bastante perdida, y precisamente por eso funciona. Su forma de estar en el mundo (y fuera de él) resulta dolorosamente reconocible. Verla crecer, equivocarse y enfrentarse a responsabilidades que no ha pedido tiene algo honesto, incluso incómodo en algunos momentos. No hay discursos grandilocuentes ni lecciones claras, solo situaciones que te dejan pensando más de lo que esperabas.

El grupo que la rodea acaba sintiéndose como una familia rara, descolocada, de esas que no eliges, pero que terminan importándote. Rube impone con silencios más que con palabras, Mason descoloca, pero aporta una ligereza muy necesaria, y el conjunto funciona gracias a interpretaciones que no parecen forzadas ni caricaturescas. Todo se siente un poco sucio, un poco imperfecto, y eso le sienta bien.

Duele que terminara tan pronto. Se nota que había recorrido por delante y que la historia merecía más tiempo para respirar. La película posterior intenta cerrar algo que ya estaba medio roto y se queda corta, sin alma. Aun así, lo que quedó sigue teniendo peso. No es una serie cómoda ni redonda, pero tiene personalidad, y eso hoy en día ya es decir mucho.

Valoraciones en tu crítica:

0 10 7.4 68