Crítica de Yo soy la Juani por Sandris
Redactada: 2025-08-26
«Yo no quiero ser un zapato tía, yo quiero ser actriz».
Toda pérdida es una pena inmensa que se instala en el pecho como un bloque de hormigón, presionándolo todo a ver qué órgano es el que reacciona primero y dejando bien claro que debemos despertar. Debemos despertar y darnos cuenta de que la vida es ese hilo invisible, efímero e incomprensible que se nos da al nacer, como un regalo o un castigo, pero que debemos aprovechar hasta sus últimas consecuencias. Porque como decía Carl Jung: «la vida no vivida es una enfermedad de la que se puede morir»; algo que no le pasó a Verónica Echegui, porque ella vivió, vivió mucho y nos dejó todo lo bueno que puede dejar alguien a su paso: un enorme recuerdo. Era apenas 2006 cuando nuestro panorama cinéfilo se vio eclipsado por una fuerza arrolladora, un huracán, un tifón de extrarradio que venía para quedarse y dejarnos las cosas bien claras. Con sus aros imposibles, sus piercings, su eyeliner infinito y esos outfits en los que todas hemos caído alguna vez, Juani nos decía que ella quería ser actriz, no un zapato, ni la tía que siempre vuelve con su ex porque, aunque es un capullo, le quiere. Bigas Luna confió en Verónica para regalarle un papel como la Juani, una mujer valiente, trabajadora, luchadora, la choni por excelencia y la mejor amiga del mundo. Juani trabaja en un supermercado, pero sus sueños son demasiado grandes para ese barrio que la aprisiona, así que, junto a su inseparable amiga Vane, ambas abandonan todo y se van a Madrid para cumplir su sueño. Juani intentará ser actriz y Vane sólo quiere operarse las tetas, tener un trabajo digno y que ningún hombre vuelva a ponerle la mano encima.
Dos chonis de barrio conquistando un mundo que nunca se lo pondrá fácil, que siempre las verá como dos outsiders, dos experimentos sociológicos que viven al margen de todo lo establecido, pero que rezuman verdad. Porque tras la caricatura, la estética tunning y el chonismo, está la verdad que todos llevamos dentro y por eso ‘Yo soy la Juani’ es una película atemporal. Hablar de los sueños, la complejidad de la familia, la amistad y el desamor, siempre serán los temas centrales de nuestra humanidad. ¿Qué hay más importante en esta vida que soñar, querer a tus amigas y liberarte de las cargas que te han impuesto? Yo creo que nada, así que aprovechemos el momento y vivamos la vida que queramos vivir.
Gracias por tanto Verónica, que la tierra te sea leve. Ojalá nades para siempre en un mar eterno, sientas siempre la llama de la libertad y no tengas miedo para volar ♡.
Toda pérdida es una pena inmensa que se instala en el pecho como un bloque de hormigón, presionándolo todo a ver qué órgano es el que reacciona primero y dejando bien claro que debemos despertar. Debemos despertar y darnos cuenta de que la vida es ese hilo invisible, efímero e incomprensible que se nos da al nacer, como un regalo o un castigo, pero que debemos aprovechar hasta sus últimas consecuencias. Porque como decía Carl Jung: «la vida no vivida es una enfermedad de la que se puede morir»; algo que no le pasó a Verónica Echegui, porque ella vivió, vivió mucho y nos dejó todo lo bueno que puede dejar alguien a su paso: un enorme recuerdo. Era apenas 2006 cuando nuestro panorama cinéfilo se vio eclipsado por una fuerza arrolladora, un huracán, un tifón de extrarradio que venía para quedarse y dejarnos las cosas bien claras. Con sus aros imposibles, sus piercings, su eyeliner infinito y esos outfits en los que todas hemos caído alguna vez, Juani nos decía que ella quería ser actriz, no un zapato, ni la tía que siempre vuelve con su ex porque, aunque es un capullo, le quiere. Bigas Luna confió en Verónica para regalarle un papel como la Juani, una mujer valiente, trabajadora, luchadora, la choni por excelencia y la mejor amiga del mundo. Juani trabaja en un supermercado, pero sus sueños son demasiado grandes para ese barrio que la aprisiona, así que, junto a su inseparable amiga Vane, ambas abandonan todo y se van a Madrid para cumplir su sueño. Juani intentará ser actriz y Vane sólo quiere operarse las tetas, tener un trabajo digno y que ningún hombre vuelva a ponerle la mano encima.
Dos chonis de barrio conquistando un mundo que nunca se lo pondrá fácil, que siempre las verá como dos outsiders, dos experimentos sociológicos que viven al margen de todo lo establecido, pero que rezuman verdad. Porque tras la caricatura, la estética tunning y el chonismo, está la verdad que todos llevamos dentro y por eso ‘Yo soy la Juani’ es una película atemporal. Hablar de los sueños, la complejidad de la familia, la amistad y el desamor, siempre serán los temas centrales de nuestra humanidad. ¿Qué hay más importante en esta vida que soñar, querer a tus amigas y liberarte de las cargas que te han impuesto? Yo creo que nada, así que aprovechemos el momento y vivamos la vida que queramos vivir.
Gracias por tanto Verónica, que la tierra te sea leve. Ojalá nades para siempre en un mar eterno, sientas siempre la llama de la libertad y no tengas miedo para volar ♡.
Guion
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Banda sonora
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Interpretación
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Efectos
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Ritmo
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Entretenimiento
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Complejidad
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Sentimiento
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Duracion
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Credibilidad
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Fotografía
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Dirección
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Comentarios
Todas llevamos una pequeña Juani dentro de nosotras, que lucha por liberarnos de las cadenas que nos imponemos.
Toda Juani necesita a una Vane y toda Vane una Juani, así que siempre estaremos juntitas viviendo en esta delululand y luchando por nuestros sueños ♡.
Y siempre me preguntaré como Bigas pudo acertar tanto con una desconocida y ponerle al lado a tal sosainas…. Y un horror de actor por mucha escuela Cristina Rota o Lab W. Layton en el que le enseñasen….
Bigas acertó la lotería con Verónica pero lo de Dani Martín... es un expediente X jajaja.