Crítica de Solo en casa 2: Perdido en Nueva York por CrisCristii
“Solo en casa” es una de las películas clásicas para ver cada año cuando llegan estas fechas, supongo que debido a su éxito decidieron hacer una secuela (aunque vendrían 3 más con el paso de los años).
La trama viene a ser muy similar a la primera, “Cariño, hemos perdido a Kevin”, pero en esta ocasión el niño anda perdido por Nueva York. Durante su estancia en esta enorme ciudad volverá a cruzarse con los dos cacos que trataron de atormentarle en la saga anterior, pero ya sabemos cómo se las gasta Kevin y aquí quienes han de tener miedo son ellos.
La película, aunque graciosa, también es muy tierna y emotiva, pues nos muestra que no debemos dejar morir y apagarse a la esperanza y que cuando no nos quede ni una gota de ella siempre habrá alguien que nos recuerde, con simples gestos de cariño, que no todo está perdido. Y es que no importa lo lejos que esté la gente que nos acompaña en este duro caminar que es la vida, lo realmente importante es el refugio en que se convierten y sabernos presentes en cada paso que dan, y como dirían los curas, en las alegrías y en las penas.
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