Aunque el título evoca a la protagonista femenina, creo que a Wilder le interesaba, y mucho, el personaje de Linus Larabee. Bogart hace un gran personaje (aunque no quisiese rodar esta película y se llevase fatal con Wilder y Hepburn), un hombre hermético y adusto, que vive única y exclusivamente para la empresa familiar y que es capaz de todo por ello, incluso enamorar a la hija del chófer para que su hermano se case con la mujer que mejor convenga a los negocios. Tiene algunas de las mejores escenas de la película que muestran muy bien al personaje: él paseando por un despacho vacío indican a las claras lo solitaria que es su vida, en contraste con el final en el que se muestra corriendo por una larga perspectiva de puertas que se abren, el final de su vida vacía, en pos del amor que no buscaba y encontró.
Los tres actores soberbios en sus papeles.
Fantástica. De obligado visionado.
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