Crítica de Rental Family (Familia de alquiler) por namari
Nos presenta muchos aspectos de la cultura japonesa, los cuales pueden parecer raros o en algunos casos demasiado chocantes, pero que ponen de manifiesto que las cosas no son siempre blancas o negras y menos aún la manera de afrontarlas.
El poder de las apariencias, de no sobresalir, de evitar el conflicto, de intentar guardar el status quo, etc. lo podemos ver a través de los diferentes clientes de Philip y de las relaciones que tiene que establecer con ellos porque así lo han demandado.
Desde la chica que decide celebrar una boda falsa para evitar el conflicto con su familia por su relación homosexual y así poder marcharse con su verdadero amor, situación que podríamos considerar más “inocente”, a la que a mi más me impacta, que es la de la madre soltera.
Qué facilidad tiene una persona para ser capaz de engañar a su hija con tal de que entre en la escuela prestigiosa de turno y una vez más, guardar las apariencias. En la cual, por cierto, le importa un pepino lo que pase y cómo la eduquen. Es por eso que no me creo su arrepentimiento en absoluto y estoy totalmente convencida de que tan solo lo siente porque su hija descubre lo que ha ocurrido.
No he podido evitar tener la sensación durante toda la película de que había burbujeando un trasfondo turbio, no sé si porque intuía que la situación familiar del dueño de la empresa era la más falsa de todas o por el halo de tristeza que rodeaba constantemente la película.
Aún así, elijo creer en la humanidad y en el poder de las relaciones y quedarme con una sensación más alegre después de ver esta película.
Recomendada si buscas un ratito de reflexión.
Valoraciones en tu crítica:
Todavía no hay comentarios
Comentarios