De la película poco hay que decir a estas alturas... si no la has visto, sitúate en 2007 cuando la epidemia de películas con cámara subjetiva y metraje encontrado aún no tenía apenas víctimas, y déjate llevar por un metraje trepidante donde la acción parece estar sucediendo a medio metro de tu cara.
Solo dar las gracias a Paco Plaza y a Jaume Balagueró por creer que aquí se podía hacer este cine.
Valoraciones en tu crítica:
Todavía no hay comentarios
Comentarios