Nos encontramos aquí con la adaptación cinematográfica de la popular novela del mismo título (tanto en inglés como en castellano) de Susan E. Hinton.
En cuanto a la trama, esta es la historia de Ponyboy Curtis, un adolescente perteneciente a los “Greasers”, una pandilla juvenil de clase trabajadora que está en constante tensión con los “Socs”, otra pandilla pero en este caso de los jóvenes pijos y ricos de la ciudad, lo que acabará desencadenando una tragedia violenta, nada imprevista pero no por ello menos impactante.
Debido a este suceso tanto Ponyboy como su amigo Johnny se verán obligados a huir mientras intentan sobrevivir a la vez que tratan de comprender las consecuencias de sus actos.
Durante esa experiencia, ambos afrontan el miedo a la incertidumbre de la vida, la pérdida, etc... lo que les lleva al paso a la madurez.
Y es que impresiona ver como una historia escrita por una adolescente de 15 años reflexiona sobre la amistad, la desigualdad social y la fragilidad de la juventud... pero bueno supongo que el talento no tiene edad.
Así que sí, como ya habrás imaginado, te voy a recomendar esta cinta que merecidamente se acabó convirtiendo en un clásico generacional, ya que creo que esta es una de esas películas que si la sabes entender no solo te entretendrá sino que te hará reflexionar.
P.D.1: Es curioso porque apenas unos meses antes, el propio Coppola había estrenado otra historia de pandillas juveniles titulada "La ley de la calle" (Rumble Fish, 1983) también con Matt Dillon y Diane Lane.
P.D.2: Pero lo que es más curioso aún es que en apenas dos años Diane Lane participó y/o protagonizó tres películas de temática callejera que se volvieron de culto, como son "La ley de la calle" (Rumble Fish, 1983), "Rebeldes" (The Outsiders, 1983) y "Calles de fuego" (Streets of Fire, 1984), y todo eso a sus 18 y sus 19 años...
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