Crítica de Puñales por la espalda III. De entre los muertos por selelaury
En este caso el protagonista es Jud, un cura que se instala en un pequeño pueblo tras un incidente, y que acaba siendo testigo de la muerte del párroco, perdón, monseñor de la iglesia. A él se unirá nuestro querido Benoit Blanc para investigar qué ha pasado en realidad.
Sabiendo el tipo de película que es, yo ya iba sobre aviso prestando atención a cada minúsculo detalle que ocurría en el fondo (como la figura misteriosa con el candelabro que deambula por el bosque) o en los mínimos detalles (como el tintineo de la puerta del cuartito cuando choca con la petaca) . Según iba avanzando la película yo iba haciendo suposiciones y por fin pensaba que iba a descubrir el pastel antes de que me lo mostraran, pero una vez más Knives Out me ha adelantado por la derecha para desvelar un whodunnit que no había visto venir.
Wake Up Dead Man utiliza este rocambolesco caso para indagar en el cristianismo, en la religión y en lo que significa ser un líder de masas, para bien o para mal. Jud se yergue como la figura que representa la luz, la bondad que sigue habiendo tras todas esas capas turbias de la comunidad. Me quedo sin duda con dos escenas: La primera cuando le explica a un ateo Benoit la narrativa que muestra la iglesia mientras la luz de la iglesia va cambiando de tonos fríos a más cálidos según le entra el sol por la vidriera de la espalda. La segunda cuando habla por teléfono con Louise para buscar respuestas prácticas sobre el caso y acaba encontrando la respuesta a su verdadera vocación.
Por último, destacar la cinematografía y el ya comentado juego de luces.
Muy recomendada y eso que, como Benoit, no creo especialmente en la iglesia ni en lo que representa.
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