Crítica de Memoria letal por gjulo
La premisa es de esas que venden solas: una mujer con amnesia, vida doméstica idílica y pasado misterioso resulta haber sido una asesina de élite. Vamos, lo justo para montar una crisis de identidad con balas. Durante su primer tramo, la película incluso parece creérselo: hay ritmo, cierta gracia en los diálogos y la sensación de que estamos ante algo ligeramente distinto dentro del género. Un espejismo, pero un espejismo agradable.
Luego llega el momento en que todo eso deja de importar y la película decide que más explosiones equivalen automáticamente a mejor película. A partir de ahí, cualquier intento de construir personajes o tensión se sacrifica sin piedad en favor de tiroteos interminables y escenas que compiten por ver cuál es más ruidosa. La sutileza no es que brille por su ausencia: es que directamente no fue invitada al rodaje.
Geena Davis se esfuerza por sostener ese doble papel de madre desorientada y máquina de matar, pero la transición entre ambas versiones es tan fina como un martillo neumático. Funciona a ratos, sí, pero nunca termina de resultar creíble. En cuanto a Samuel L. Jackson, hace de Samuel L. Jackson: carisma, sarcasmo y presencia… aunque aquí da la sensación de estar intentando animar una fiesta que ya nació un poco muerta.
El resultado final es curioso: no llega a ser un desastre total (porque es difícil aburrirse con tanto ruido), es cine de acción que se consume rápido y se olvida aún más rápido. Como una comida rápida: llena en el momento, pero no deja precisamente buen sabor de boca.
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