Un tipo que sufre pérdida de memoria a corto plazo tras un fuerte golpe en la cabeza, está tratando de averiguar quién le atacó y acabó con la vida de su mujer.
Pues he pasado de ni considerarla en un top de películas de Nolan, a no poder dejarla fuera del podio. No sé cómo podía tener tan olvidado semejante peliculón.
Este protagonista se ayuda de tatuajes y pequeñas fotos y notas para, cuando tenga esos lapsus de memoria, reubicarse y seguir con lo suyo. Curioso, sí, pero la mayor curiosidad de esta película no está ahí.
Resulta que empezaremos por el final de la historia, con la conclusión, y para llegar a esa conclusión, el protagonista habrá reunido una serie de pistas. Durante la película, contada de final a principio, será cómo Leonard reunió esas pintas que le llevaron a esa conclusión.
Cuando entiendes cómo funciona esto, gracias a su ritmo, su peculiaridad y a los diálogos, la historia es absorbente, con un Pearce totalmente convincente.
La película es un rompecabezas que el espectador tendrá que ir montando. Pero lo mejor de todo, es que una vez terminada la película, reunidas las piezas, el final es genial en sus decisiones, y aun así sigue dando pie a diferentes preguntas: ¿era Teddy un oportunista más o le dijo la verdad? ¿Realmente la historia que se monta con Sammy Jankins... era él? ¿Cuántos John G habrá matado?
Pocas veces he agradecido tanto haber olvidado una película y verla de nuevo como si fuera la primera vez.
"Estoy corriendo... ¿por qué? Persigo a aquel tipo.... no! Me persigue él a mí".
Comentarios
Es de esas películas que necesita su espacio.
Yo la vi en dos ocasiones, pero en ninguna de ellas le dediqué la atención necesaria y no le saque todo su jugo. En este caso espero que a la tercera vaya la vencida.