Crítica de Materialistas por Tulipanblanco
Redactada: 2025-08-02
¿Existe el amor verdadero? ¿Las almas gemelas? Y, ¿qué probabilidades tenemos de encontrar la nuestra cuando hay billones de personas en el mundo? Sería mucha suerte, ¿no? Pues quizás no, porque todos somos en menor o mayor medida producto de nuestro entorno, nuestra crianza y nuestras experiencias. Así que es bastante posible que la persona con la que mejor encajemos esté cerca y no en la otra punta del mundo, que compartamos cultura, ambientes y hasta poder adquisitivo. Visto así, encontrar la pareja perfecta se convierte en un mero cálculo matemático. Pero, ¿qué pasa con la atracción, la química y el amor?
La protagonista de "materialistas", Lucy, es una casamentera de Nueva York en cuyo trabajo los sentimientos importan entre poco y nada. El amor es un mercado en el que hombres y mujeres tienen valor de acuerdo a su edad, físico y sueldo. Así se van formando parejas en las que generalmente ellas aportan juventud y belleza y ellos estatus y dinero, en las que el matrimonio es una lista de pros y contras donde ser la envidia de amigos y familiares tiene más peso que el cariño y donde los esposos pasan a ser como activos de una empresa. Es el amor en los tiempos del capitalismo tardío y Lucy es una mercenaria del corazón, una soldado de fortuna fría y pragmática, medida y desapasionada. Normal que le dieran el papel a Dakota Johnson, la verdad.
Lucy parece tener las cosas muy claras, pero todo se complica cuando se reencuentra con su ex (Chris Evans), que es tan guapo como pobre, la misma noche en que conoce a un billonario encantador (Pedro Pascal). Matemáticamente hablando, Lucy no debería estar interesada en su ex (porque, repito, es pobre) ni el billonario debería estar interesado en ella (porque tiene más de 30, que es como decir que se le ha pasado la fecha de caducidad). El triángulo amoroso está servido, y también el debate. ¿Puede triunfar el amor cuando hay problemas de dinero y discusiones constantes? ¿Puede el dinero compensar otras carencias en una relación? ¿De verdad es suficiente con que alguien cumpla todos los requisitos de una lista? ¿Pero, es realista pensar que se puede ser feliz con alguien que no cumple ninguno? ¿Es mejor morir solo o conformarse con la primera persona que se conforme con nosotros?
La película reflexiona sobre la misoginia o el clasismo y, a pesar de que la sinopsis o el mismo marketing puedan llevar a pensar que estamos ante una comedia romántica, no es así. "Materialistas" tiene mucho más de drama que de otra cosa y aborda temas tan serios como el abuso sexual. El tono es muy similar al de "vidas pasadas", siendo Celine Song la directora y guionista de ambas. Pero lo que funcionaba en su anterior película no funciona aquí y sus puntos débiles son más evidentes: no hay chispa, no hay pasión, el amor no trasciende la pantalla. Sería fácil culpar a los actores o su (falta de) química, pero la uniformidad en las interpretaciones me dice que esa frialdad es buscada y cultivada por la directora, acorde a la temática del film. Es una elección estilística que comprendo, pero que considero un error, porque al contrario que en "vidas pasadas" donde era más bien un pretexto, y a pesar del mensaje de fondo, en "materialistas" el romance ES el argumento y debería hacernos sentir algo, no darnos igual. Los diálogos sosegados suenan falsos y las discusiones más aún, como si fuesen parte de una obra de teatro bien ensayada, pero plana. Las escenas entre Lucy y sus clientes tienen mucha más fuerza y dan la sensación de ser más reales que las que incluyen a sus intereses amorosos.
"Materialistas" es convincente en su faceta más crítica y dramática, pero como película romántica hace aguas. Habría sido mejor de no haber intentado inyectar desapego y transcendencia en momentos que pedían a gritos calidez y humor, porque el realismo también es eso.
"¡No quiero odiarte por ser pobre!" le dice Dakota a Chris en medio de la calle "pero lo hago" ¿y se supone que no me tengo que reír?
La protagonista de "materialistas", Lucy, es una casamentera de Nueva York en cuyo trabajo los sentimientos importan entre poco y nada. El amor es un mercado en el que hombres y mujeres tienen valor de acuerdo a su edad, físico y sueldo. Así se van formando parejas en las que generalmente ellas aportan juventud y belleza y ellos estatus y dinero, en las que el matrimonio es una lista de pros y contras donde ser la envidia de amigos y familiares tiene más peso que el cariño y donde los esposos pasan a ser como activos de una empresa. Es el amor en los tiempos del capitalismo tardío y Lucy es una mercenaria del corazón, una soldado de fortuna fría y pragmática, medida y desapasionada. Normal que le dieran el papel a Dakota Johnson, la verdad.
Lucy parece tener las cosas muy claras, pero todo se complica cuando se reencuentra con su ex (Chris Evans), que es tan guapo como pobre, la misma noche en que conoce a un billonario encantador (Pedro Pascal). Matemáticamente hablando, Lucy no debería estar interesada en su ex (porque, repito, es pobre) ni el billonario debería estar interesado en ella (porque tiene más de 30, que es como decir que se le ha pasado la fecha de caducidad). El triángulo amoroso está servido, y también el debate. ¿Puede triunfar el amor cuando hay problemas de dinero y discusiones constantes? ¿Puede el dinero compensar otras carencias en una relación? ¿De verdad es suficiente con que alguien cumpla todos los requisitos de una lista? ¿Pero, es realista pensar que se puede ser feliz con alguien que no cumple ninguno? ¿Es mejor morir solo o conformarse con la primera persona que se conforme con nosotros?
La película reflexiona sobre la misoginia o el clasismo y, a pesar de que la sinopsis o el mismo marketing puedan llevar a pensar que estamos ante una comedia romántica, no es así. "Materialistas" tiene mucho más de drama que de otra cosa y aborda temas tan serios como el abuso sexual. El tono es muy similar al de "vidas pasadas", siendo Celine Song la directora y guionista de ambas. Pero lo que funcionaba en su anterior película no funciona aquí y sus puntos débiles son más evidentes: no hay chispa, no hay pasión, el amor no trasciende la pantalla. Sería fácil culpar a los actores o su (falta de) química, pero la uniformidad en las interpretaciones me dice que esa frialdad es buscada y cultivada por la directora, acorde a la temática del film. Es una elección estilística que comprendo, pero que considero un error, porque al contrario que en "vidas pasadas" donde era más bien un pretexto, y a pesar del mensaje de fondo, en "materialistas" el romance ES el argumento y debería hacernos sentir algo, no darnos igual. Los diálogos sosegados suenan falsos y las discusiones más aún, como si fuesen parte de una obra de teatro bien ensayada, pero plana. Las escenas entre Lucy y sus clientes tienen mucha más fuerza y dan la sensación de ser más reales que las que incluyen a sus intereses amorosos.
"Materialistas" es convincente en su faceta más crítica y dramática, pero como película romántica hace aguas. Habría sido mejor de no haber intentado inyectar desapego y transcendencia en momentos que pedían a gritos calidez y humor, porque el realismo también es eso.
"¡No quiero odiarte por ser pobre!" le dice Dakota a Chris en medio de la calle "pero lo hago" ¿y se supone que no me tengo que reír?
Guion
0 ✮
Banda sonora
0 ✮
Interpretación
0 ✮
Efectos
0 ✮
Ritmo
0 ✮
Entretenimiento
0 ✮
Complejidad
0 ✮
Sentimiento
0 ✮
Duracion
0 ✮
Credibilidad
0 ✮
Fotografía
0 ✮
Dirección
0 ✮
Valoraciones en tu crítica:
Todavía no hay comentarios
Comentarios