Crítica de Los sudarios por Sandris
La historia nos presenta a un millonario tecnológico obsesionado con la reciente muerte de su esposa y amor de su vida. Karsh vive una vida gris, rodeado de cualquier comodidad que necesite pero conviviendo con la inexistencia de esa presencia que le hacía sentirse vivo de verdad. Como un mecanismo para lidiar con su propio duelo inventa GraveTech, una tecnología puntera que, mediante una cámara, le permite observar a su esposa muerta en su tumba a través de una aplicación en su teléfono móvil. Cuando varias tumbas, inclusive la de su mujer son destrozadas, Karsh se verá envuelto en una trama de conspiración, espionaje y robo de datos. Un tema sin duda peliagudo y que nos invita a la reflexión, porque ¿es ético espiar a los muertos en su descanso eterno a cambio de nuestra tranquilidad o arrogancia al querer incluso controlar su ausencia?
Con una premisa tan interesante esperaba que el filme me transmitiese emotividad aun siendo Cronenberg el que se halla tras la manivela, pero desgraciadamente, conforme avanzan los minutos, la trama se diluye en una sarta de diálogos inconexos y todo se difumina. Los hilos que tejen las mortajas se van deshaciendo poco a poco hasta llegar a un maremágnum de oscuridad putrefacto. Porque esta es una de esas películas que no se acaban, se mueren.
Comentarios
¿El drama inspira mi vida o es el drama el que inspira mi vida? Who knows. Pero gracias por leerme siempre bonito ♡.
Sí, es algo a nivel nacional y la festividad más importante de países como México, Guatemala, Paraguay... Pero no todo el mundo la practica, a eso me refería en mi crítica. En mi casa siempre se ha hecho y es un ritual que aprecio mucho :D.
Conociendo algo a Cronenberg y por lo que nos relatas debe ser un camino complicadísimo de entender o procesar. Quizás los que estemos medio muertos (en vida) nos sea más comprensible o digerible. Como siempre tus palabras son suficientemente tentadoras para adentrarnos en este sendero hacia el tortuoso mundo de los sin alma.
Haber si sangratochamos que hace tiempo que no me giran el cerebro.
Necesitamos algo sangratochas urgentemente que nos deje la cabeza del revés a lo bestia! A mí me gusta ir a visitar a los míos al cementerio, más por mí que por ellos. Supongo que los que estamos medio muertos, como dices tú, entendemos mejor ciertas cosas. Gracias por tu lectura siempre ♡.