Crítica de Los descendientes 3 por Obscuritas
Llega de nuevo ese día en el que se le da una oportunidad a algunos hijos de los famosos villanos de Disney y se los invita a Auradon como en su día ocurrió con los protagonistas, Mal y sus amigos, aunque la cosa se complica y hay ciertos problemas con la barrera que separa ambos mundos. Aunque viendo que anda Hades por ahí y que también tenemos a la hija de Facilier, al que también veremos, pensaba que eso de la barrera tendría otro sentido y que el reino de los vivos y de los muertos se mezclarían, pero resulta que nada que ver. Pero la cosa se complicará aún más por una proposición que no hará felices a todos y que hará que se planteen qué hace exactamente que alguien sea un villano, y si los buenos pueden ser malos igual que los malos pueden ser buenos.
Una villana inesperada y muy sobreactuada, nuevas y también inesperadas alianzas, aunque en realidad es todo muy predecible, la revelación de la identidad del padre de Mal y unos efectos que en cada película son más cutres que en la anterior y que te dan ganas de sacarte los ojos. De verdad, Mal convertida en dragón no sé si provoca risa o llanto, y ni hablemos de las llamas del pelo de Hades, parece que están mal hechas a propósito. Pero también muchas canciones que te harán bailar en el asiento incluso si no quieres y muchas referencias a las películas de Disney, como ese comentario de "son mis amigos del otro lado", o los colores del pelo de Audrey, que recuerdan al vestido de su madre, o cómo va cambiando de color el pelo de Mal tras revelarse quién es su famoso padre, con el que por cierto me he reído bastante. Y también volvemos a tener por ahí a Uma y sus inseparables compañeros, el hijo de Garfio y el hijo de Gastón.
En general es como el resto de la saga, aunque la segunda me sigue pareciendo la peor, y como no me decidía entre esta y la primera al final les he puesto la misma nota. No es una película buena, no nos engañemos, tiene toda la esencia de Disney Channel, pero del malo y cutre, incluso High school musical está mucho mejor hecha, aunque es cierto que aquí hay mucha más magia y fantasía y por eso hay tantos efectos que cuesta que entren por los ojos. Pero no es un mal entretenimiento para un domingo por la tarde que no sabes qué hacer con tu vida, es un entretenimiento ligero e incluso divertido, con muchas canciones, muchos colores y el mundo Disney siempre es bienvenido para alguien que creció en los 90 con sus películas.
La parte trágica es que también es la última película de Cameron Boyce, que ni siquiera llegó a ver el estreno, ya que tristemente falleció un mes antes.
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