Los personajes son un quiero y no puedo, sobre todo los protagonistas con un romance tan insípido que mete miedo. Tenemos por un lado a Jack, una especie de Tarzán del bosque, elegido héroe por las circunstancias. Nunca he sido muy fan de Tom Cruise, lo siento, aunque las armaduras falderas para hombres siempre un sí. Luego está Lili, que es tontísima la pobre. ¡Es que todo lo que pasa es culpa suya! Al principio estaba espantada con sus canciones tipo Disney pensando que esto se iba a ir por lo musical, pero por suerte solo son dos y luego nos olvidamos de ellas. Por cierto, no sabía que Aitana Bonmatí también era actriz. Aunque hay un par de personajes algo más simpáticos, el que verdaderamente está fabuloso es Tim Curry (al que no habría reconocido de no leer su nombre en los créditos). Cuando lo vemos aparecer por fin en pantalla, no puedes dejar de mirarlo, muy apoyado por el trabajo de maquillaje y vestuario porque es un diseño de personaje sublime.
En realidad el gran acierto de Legend es su dirección de arte, porque todo el guión es simple y convencional, pero lo visual gana la partida. A veces hay encuadres que es como si tuviesen un carácter pictórico en formato audiovisual. Se nota mucho que no han grabado en escenarios naturales, pero es claramente deliberado, ya que son como grandes decorados construidos en sets al más puro estilo obra de teatro. Esto apuntala la sensación de estar viendo algo legendario y ficticio, lo cual supongo que era la idea.
Es cierto que los diálogos de los personajes, siempre llenos de rimas y pseudo adivinanzas, resultan algo pomposos y cargantes. Es cierto también que una historia debe ser contenido y no solo contenedor, y ahí Legend no pasa de ser otra fantasía manida llena de elementos archiconocidos y sobreutilizados. Pero las elecciones escenográficas y artísticas hacen de Legend un visionado fascinante, de tonos casi etéreos. Hay mucha purpurina: en la piel de los personajes, en los paisajes, en la nieve... Por si te habías olvidado de que esto es magia y brilla. Sinceramente ya solo el concepto artístico y el maquillaje protésico de Darkness se merece el notable. Así que ahí queda.
Valoraciones en tu crítica:
Todavía no hay comentarios
Comentarios