Crítica de Las vidas de Sing Sing por CrisCristii
Si bien es cierto que el sistema penitenciario americano nada tiene que ver con el español, por suerte, cierto aura de inhumanidad envuelve estos entornos y por eso es preciso que se creen programas para que ellos mismos no olviden su humanidad.
Esta película se encarga precisamente de devolver a los presos esa humanidad que nos empeñamos en quitarles, y lo hace mostrándonos un grupo de teatro creado con el fin de que encuentren un pequeño espacio donde soñar y olvidarse por unos segundos que están encerrados.
Y es que la prisión te obliga a parar y reflexionar sobre todos los errores de tu vida.
Allí solo tienes los recuerdos de tu vida anterior, y esos recuerdos duelen, porque son el lugar al que te gustaría volver para poder deshacer el camino andado que te ha llevado al lugar en que te encuentras.
El arte permite canalizar la ira, romper con los códigos que tradicionalmente asociamos a la cárcel y tener un objetivo que cumplir.
Cantaba Maka:
“¿Quién lo diría?, donde se mueren los sueños
yo planté un árbol eterno de ilusiones”
Él es uno de los muchos ejemplos de que el paso por prisión puede ser un antes y un después, pues del mismo modo que los protagonistas de nuestra película, participó en un programa de música y compuso gran parte de su primer disco durante su estancia en prisión. A día de hoy vive de la música y lo único que se te viene a la cabeza cuando piensas en él es la palabra ARTISTA.
Sing Sing nos permite acércanos a ese cuarto oscuro donde encierran a los monstruos para que veamos que darles un poco de luz puede ser una gran medicina.
Comentarios
JEJEJEJEJEJEJ me meeeeo!. Me siento Melody cantando “Una diva sencilla”.