Crítica de La noche de Halloween por Obscuritas
Todo comienza la noche de Halloween de 1963, en la que un pequeño Michael Myers se porta un poquito mal con su hermana mayor, casualmente después de que haya hecho cosas de mayores con su novio, algo muy habitual en el slasher. Unos años después conoceremos a la protagonista, Laurie Strode, a la que empieza a acosar un rarito enmascarado que respira como Darth Vader mientras buscan a Myers, que se ha escapado del hospital psiquiátrico en el que ha estado desde lo que hizo con seis años, pero que por cosas de la vida sabe conducir a la perfección y tal.
Está claro que hay que reconocerle su valor, ya que es la primera de una saga larguísima, entre remakes, reboots, lo que es canon, lo que no, ahora cambio esto, ahora aquello... Pero también por su influencia en los años posteriores y en general a la hora de marcar las pautas para el slasher, las normas que después todas las demás irían siguiendo y perfeccionando. Y entiendo que eran los 70 y que La noche de Halloween tuvo que caminar para que otras pudieran correr, pero los asesinatos son tan pero tan falsos que resultan graciosos, nivel que ni coincide dónde está el arma acuchillando con dónde está la víctima siendo acuchillada, aunque mira, aquí se lo perdono por lo que es. Aunque para graciosas las apariciones de Myers tras los arbustos o entre la ropa tendida, que han dado para memes varios. En general su comportamiento y su forma de moverse son de lo más curioso, casi paródico.
El mayor problema es que es demasiado introductoria, ya que sabemos, al menos ahora, que Laurie y Michael Myers tendrán sus más y sus menos, pero aquí hasta los últimos minutos, salvo esos encuentros "casuales", cada uno está por un lado. Luego está la trama del psiquiatra que aporta menos que nada, entiendo que hay que darle un contexto a la historia pero ese señor está ahí por estar, por mucho que al final haga algo de provecho, aunque no sirva para nada. Lo más curioso es que se nota que está hecha pensando ya en una segunda parte, aunque el final resulte demasiado brusco por ese motivo.
Dura sólo hora y media, algo que se agradece, pero no tiene la acción suficiente, ni tampoco demasiadas muertes y son muy light todas, por lo que se hace un poco lenta. Claro, que si tenemos en cuenta que en la época no se llevaba este género, debió de ser toda una revolución, y seguramente produciría mucho más terror o al menos más tensión de lo que puede producir ahora que han pasado casi 50 años, que ya son años.
No me ha encantado, aunque confío en que mejore en futuras entregas al menos en cuanto a enfrentamiento y espero que en cuanto a muertes, pero está mejor hecha que la mayoría de la saga Viernes 13 (por no decir todas) y tiene mucho mérito.
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