Crítica de La larga marcha por Danie1
Se supone que estamos en una distopía en la que Estados Unidos atraviesa una especie de Gran Depresión, con la gente apenas sobreviviendo y con miles de adolescentes inscribiéndose voluntariamente para participar en un evento anual conocido como La Larga Marcha. Cincuenta jóvenes, elegidos al azar entre los miles inscritos, reciben agua y raciones y deben caminar sin detenerse, y si lo hacen son ejecutados, a lo largo de una ruta predeterminada, escoltados por un escuadrón de soldados armados, hasta que solo quede uno, al que le conceden el deseo y riquezas que quiera.
El problema es que la película no explica nada de cómo se ha llegado a esta situación (he tenido que buscar información para enterarme de que una segunda guerra civil estadounidense ha devastado Estados Unidos) ni porque está en el poder un gobierno militarizado y totalitario. Simplemente, nos ponen nada más empezar a un puñado de chicos caminando en plan campamento, intentándose hacer amigos y de buen rollo, cuando esto debería ser una lucha por la supervivencia.
Y para colmo, el final es un pluf. Seguramente la novela de Stephen King tenga más matices y se ahonde más en las circunstancias de esta situación y de los chavales, pero como película, no tiene ni pies ni cabeza.
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