Crítica de La asistenta por Obscuritas
Lo bueno y a la vez lo malo que tiene esta historia es que no se puede contar demasiado sin caer en spoilers, tienes que dejar que te sorprenda, aunque si vienes del material original poco lo hará. Tenemos a la típica familia rica que contrata a la asistenta que le da el título y que tiene un pasado problemático, pero bajo esa fachada de perfección los Winchester tampoco parecen trigo limpio, sobre todo la mujer de la casa. Así que hay tensión, secretos, un jardinero con mucha pinta sospechosa, una niña a la que le han rebajado bastante el nivel de insoportabilidad, deseos, mentiras... El pack completo del típico thriller de estas características que sabes más o menos por dónde va a ir. ¿O no?
He de reconocer que es muy buena adaptación, obviamente le han metido tijeretazo para que no dure cuatro horas pero la esencia y lo importante lo respeta mucho. Ya sé que he dicho que el libro no me encantó, pero ante eso me quito el sombrero porque no todas las adaptaciones, por no decir la inmensa mayoría, pueden decir eso. Sí, es una película bastante pedorra, pero porque parte de un libro bastante pedorro, y le cuesta arrancar, tiene que ir cociéndose a fuego lento o menudo thriller sería, pero cuando pega el giro la cosa mejora mucho, así que va totalmente de menos a más, y lo que al principio era idílico, o lo parecía, ya no lo es ni por asomo y se acerca un poco más al terror. De hecho he oído a mucha gente que creía que era una película de terror, no sé si por el trailer o por qué, y aunque no lo es como tal sí que se pone intensa en determinado punto. Sobre todo me ha gustado que hayan respetado el cambio de punto de vista y que la segunda parte esté narrada por Nina, porque explica mucho y esa parte es muy importante, no habría sido lo mismo si no.
Por fin parece que Sydney Sweeney tiene un éxito entre las películas que ha hecho últimamente, y la verdad es que está bastante bien en esta película, cumple con el papel, aunque Amanda Seyfried se la come con patatas. Y luego tenemos a Brandon Sklenar que también cumple muy bien con lo que le toca, con las dos versiones del personaje, el empresario, marido y padre de familia perfecto e impoluto y el psicópata sádico. Y Michele Morrone simplemente pasaba por allí, no es que su personaje tenga un gran protagonismo en el libro pero le han quitado mucho peso.
Así que hay que saber a lo que se va, que el hype no ciegue a nadie porque al final es lo que es, igual que el libro es lo que es pero la película es justo lo esperable, y creo que por eso me ha gustado más, porque sabía lo que me iba a encontrar y tenía las expectativas muy bajo llave. Si sobrevives a la primera parte, que es más lenta y más pesada, seguramente la segunda no te disguste. Ahora a ver qué hacen y para cuándo con el segundo libro, que ese ya me gustó un poquito más, aunque tampoco espero milagros.
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