Crítica de Guerra Mundial Z por Nuemiel
Lo mejor de la película es la acción, ya desde los primeros minutos podemos ver un caos total cuando los infectados invaden la ciudad. Las secuencias donde las hordas de infectados corren rabiosos, chocando con los obstáculos y contorsionándose para salir de ellos son espectaculares; los efectos especiales son fantásticos.
En la primera mitad de la película se logra tanta tensión y angustia que estás pendiente de cualquier movimiento en la escena, a la espera de la aparición de uno de los zombis. El director sabe que escuchar el castañeteo de sus dentaduras es más escalofriante que cualquier efecto de croma. Aún así, hay una ausencia total de sangre y vísceras, algo insólito tratándose de una película de estas características.
Una pega bastante importante (al menos para mí) es el hecho de haber modificado tanto la conducta de los zombis. Ahora no son seres hambrientos e incansables, sino auténticos asesinos que matan por puro placer (y no necesidad), corren y saltan como si estuvieran dotados de superpoderes.
La película no ha logrado encandilarme porque está llena de tópicos, como la tremenda suerte del protagonista, que logra salir sano y salvo de todas las escabechinas mientras el resto muere. Además, parece ser que en el último momento se quedaron sin presupuesto y tuvieron que cambiar el final por otro más simplón, abrupto y sin encanto. Una lástima.
Guerra Mundial Z cuenta con todos los ingredientes para entretenernos una tarde, aunque no pasará a la historia del cine.
Saludos ;)
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