Crítica de ¿Cómo se mide un año? por irenerestre
A lo mejor es porque lo veo desde una perspectiva profesional, ya que soy profe, pero me encanta la evolución de la niña a lo largo de los años, y ver crecer poco a poco a una criatura muy dulce y muy madura para su edad (pocos niños de 8 años se preguntan si su padre estará vivo cuando llegue a los 20, o su mayor preocupación es el miedo a no encajar o que se rían de ella) obsesionada con Hanna Montana, hasta que la edad del pavo se interpone y Netflix y las ganas de dormir se vuelven lo más importante. Se nota como progresivamente va siendo consciente de lo que está haciendo su padre, de esa tradición anual, y cuando deja atrás la adolescencia y se da cuenta de que esa tradición llega a su fin, la emoción traspasa la pantalla. Me pongo en la piel del padre, que cuando llega a los 18 años, pensará que parece que fue ayer cuando empezó a grabarla con 2...
Pocas conversaciones hay más enriquecedoras que las que se tienen con niños de corta edad, ya que tienen una visión de la vida muy particular e interesante. Seguramente las grabaciones hechas hasta los 5 o 6 años daban para más, estarían llenas de momentazos.
Me ha salido la carcajada ante la confusión entre "power" (poder) y "powder" (polvo, referido a los polvos de talco que se echaban en el cambio de pañal). Sublime la respuesta de la niña XD
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