Crítica de Casi humanos por Danie1
La primera película de Joe Begos, que luego nos dejaría cosas más interesantes como Bliss o VFW, podría definirse como una especie de La invasión de los ladrones de cuerpos, pero con bajo presupuesto y más sangre.
La película empieza cuando Seth aparece en casa de su amigo Mark y de su pareja, supernervioso, porque ha visto algo extraño en el cielo. Poco después, Mark acaba siendo abducido por una luz azul. Dos años más tarde, empiezan a sucederse una serie de asesinatos brutales y Seth sospecha que su amigo ha regresado, aunque ya no parece el mismo. Y es que Mark ha vuelto con ganas de matar, pegar gritos superagudos bastante desagradables y hacer vainas/capullos con sus víctimas.
Todo tiene un aire bastante amateur, desde las actuaciones y los diálogos hasta la fotografía bastante oscura y un manejo de la cámara nervioso que no siempre consigue transmitir tensión. Se nota que estamos ante una producción de bajo presupuesto, algo que no tendría por qué ser malo per se, pero aquí muchas escenas parecen más torpes que inquietantes.
Lo más salvable está en algunos efectos prácticos y en las escenas más cafres, con bastante sangre y fluidos que buscan provocar más asco, en plan slasher, que miedo. La película no siempre consigue convertir sus limitaciones en algo que juegue a su favor, pero, teniendo en cuenta que es de 2013, se agradece que apueste por los efectos artesanales en lugar de tirar de CGI.
Hay escena postcréditos.
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