Crítica de Beauty Water por CrisCristii
Redactada: 2025-07-30
Esta película sienta las bases de lo que sería “La sustancia”, sin embargo, cada una de ellas trata el tema de las inseguridades desde distintos prismas, pues mientras que la anteriormente mencionada se centra en los efectos del paso del tiempo, “Beauty wáter” se enfrenta al dilema de no querer habitar el cuerpo en el que uno se encuentra, como si la carne que nos envolviera fuera un abrigo que nos sobrara.
Esta película es una historia de terror, porque ser gordo ha sido siempre ese monstruo silencioso que duerme bajo nuestras camas, acechando sin moverse, respirando a nuestro lado, observándonos de reojo en cada espejo. Todos huimos de él, sin atrevernos a nombrarlo, porque sabemos que basta con mirarlo de frente para que se despierte dentro de nosotros, y es entonces cuando empieza el verdadero miedo: que el mundo piense que eres un ser abominable.
Uno de nuestros mayores errores es creer que una persona gorda no puede ser querida ni deseable y que es necesario pesar 50 kilos para ser el centro de todas las miradas, como si el amor únicamente se ganara a través del hambre. Muy relacionado con esto, y que supone un tema espinoso en cuanto a inseguridades se refiere, es la necesidad de obtener la validación a través de una pareja, y es que ¿cuántas hemos creído que teniendo un novio éramos más valiosas?. Como si el amor propio dependiera de la aprobación de otro.
Y aunque es muy fácil decir frases del tipo “Tienes que quererte”, “Una talla no debe condicionar tu felicidad”, llevarlo a la práctica no resulta tan sencillo, pues alcanzar la aceptación es un poco como la condena de Sísifo, que cuando cree haber llegado a la cima, la piedra rueda cuesta abajo.
Siguiendo un poco con las comparaciones mitológicas, Ye-ji/Kim Sul Hye repite la historia de Narciso, pero de forma inversa, pues mientras que Narciso se lanzó al agua enamorado de su propio rostro, ella se lanza al agua para arrancárselo, con la esperanza de que, al salir, pueda enamorarse de lo que ve frente al espejo.
Hay una frase que dice la protagonista en un momento, que me ha agarrado con fuerza “Me encontré con una pared invisible, tuve que enfrentarla todos los días, una pared terriblemente alta e imponente”. Esa pared está hecha con las piedras de la vergüenza, el odio y la autocrítica.
Como conclusión, solo quiero decir que una de las mejores cosas de la vida es disfrutar de unos Doritos mientras ves una serie o te comes un helado mirando al mar, así que aunque cueste, hagámoslo sin remordimientos, porque, ¿a quién le importa dejar un bonito cadáver si al final nosotros seremos el alimento de los gusanos que habitan la tierra?.
- ¿Qué es lo que más te ha gustado?: El tema en torno al cual gira la película me parece absolutamente necesario, mostrándolo, además, de la terrorífica forma que es en realidad.
- ¿Qué es lo que menos te ha gustado?: La animación parece salida de los años 2000, a veces los personajes no tenían casi expresión.
- Título alternativo: La piel que duele.
Esta película es una historia de terror, porque ser gordo ha sido siempre ese monstruo silencioso que duerme bajo nuestras camas, acechando sin moverse, respirando a nuestro lado, observándonos de reojo en cada espejo. Todos huimos de él, sin atrevernos a nombrarlo, porque sabemos que basta con mirarlo de frente para que se despierte dentro de nosotros, y es entonces cuando empieza el verdadero miedo: que el mundo piense que eres un ser abominable.
Uno de nuestros mayores errores es creer que una persona gorda no puede ser querida ni deseable y que es necesario pesar 50 kilos para ser el centro de todas las miradas, como si el amor únicamente se ganara a través del hambre. Muy relacionado con esto, y que supone un tema espinoso en cuanto a inseguridades se refiere, es la necesidad de obtener la validación a través de una pareja, y es que ¿cuántas hemos creído que teniendo un novio éramos más valiosas?. Como si el amor propio dependiera de la aprobación de otro.
Y aunque es muy fácil decir frases del tipo “Tienes que quererte”, “Una talla no debe condicionar tu felicidad”, llevarlo a la práctica no resulta tan sencillo, pues alcanzar la aceptación es un poco como la condena de Sísifo, que cuando cree haber llegado a la cima, la piedra rueda cuesta abajo.
Siguiendo un poco con las comparaciones mitológicas, Ye-ji/Kim Sul Hye repite la historia de Narciso, pero de forma inversa, pues mientras que Narciso se lanzó al agua enamorado de su propio rostro, ella se lanza al agua para arrancárselo, con la esperanza de que, al salir, pueda enamorarse de lo que ve frente al espejo.
Hay una frase que dice la protagonista en un momento, que me ha agarrado con fuerza “Me encontré con una pared invisible, tuve que enfrentarla todos los días, una pared terriblemente alta e imponente”. Esa pared está hecha con las piedras de la vergüenza, el odio y la autocrítica.
Como conclusión, solo quiero decir que una de las mejores cosas de la vida es disfrutar de unos Doritos mientras ves una serie o te comes un helado mirando al mar, así que aunque cueste, hagámoslo sin remordimientos, porque, ¿a quién le importa dejar un bonito cadáver si al final nosotros seremos el alimento de los gusanos que habitan la tierra?.
- ¿Qué es lo que más te ha gustado?: El tema en torno al cual gira la película me parece absolutamente necesario, mostrándolo, además, de la terrorífica forma que es en realidad.
- ¿Qué es lo que menos te ha gustado?: La animación parece salida de los años 2000, a veces los personajes no tenían casi expresión.
- Título alternativo: La piel que duele.
Guion
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Banda sonora
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Interpretación
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Efectos
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Ritmo
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Entretenimiento
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Complejidad
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Sentimiento
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Duracion
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Credibilidad
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Fotografía
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Dirección
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Valoraciones en tu crítica:
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Comentarios
Se han empeñado tantas veces en decirnos que no somos nuestra mejor versión que al final hemos acabado por creérnoslo…
Es uno de mis descubrimientos de este desafio.
Mis 100’s….
El enemigo está fuera , solo se aprovecha de nuestra debilidad.