Las escenas submarinas están rodadas con mimo y con detalle, pensadas para intentar hacernos sentir la claustrofobia que viven las hermanas. Los enormes tiburones surten efecto, parecen reales y su mera presencia genera en el espectador un grito ahogado. A pesar -insisto- de los diálogos a veces tontuelos e insulsos, consigues empatizar de alguna manera con las protagonistas y sufres con ellas toda esa serie de catastróficas desdichas que les ocurren bajo el mar (que no son pocas).
El director consigue crear un ambiente claustrofóbico y un suspense que te mantiene pegado a la silla. Y lograr esto con una película en la que básicamente vamos a ver mar, tiburones y dos actrices, tiene mucho mérito. No falta acción, no hay momentos en los que la cinta decaiga, no despegas los ojos de la pantalla. Con todo ello, sin embargo, el giro del final personalmente no me gustó. No por el giro en sí... estamos acostumbrados a que los directores nos "engañen" y den la vuelta a la tortilla. Pero si lo hacen, al menos que no nos tomen por tontos.
Durante toda la película sabemos que a 47 metros, las chicas no pueden comunicarse con el barco. Durante toda la película tienen que salir de la jaula una y otra vez y nadar hacia arriba, hasta reducir la distancia y poder contactar con sus rescatadores.
Pues bien, una vez hecho el giro de guión, cuando ya sabemos que "todo fue un sueño". De pronto, a 47 metros, la chica desde la jaula escucha perfectamente la voz del los chicos del barco diciéndole que va un equipo de rescate de camino ¡qué curioso! De pronto, llega el equipo de rescate y durante todo el trayecto hacia el barco, durante esos 47 metros, ya no aparece ni un solo tiburón. ¿Se han ido todos? ¿Fue también un sueño el hecho de que hubiera tiburones?
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Mi Opinión / Critica de A 47 metros
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El director consigue crear un ambiente claustrofóbico y un suspense que te mantiene pegado a la silla. Y lograr esto con una película en la que básicamente vamos a ver mar, tiburones y dos actrices, tiene mucho mérito. No falta acción, no hay momentos en los que la cinta decaiga, no despegas los ojos de la pantalla. Con todo ello, sin embargo, el giro del final personalmente no me gustó. No por el giro en sí... estamos acostumbrados a que los directores nos "engañen" y den la vuelta a la tortilla. Pero si lo hacen, al menos que no nos tomen por tontos.
Durante toda la película sabemos que a 47 metros, las chicas no pueden comunicarse con el barco. Durante toda la película tienen que salir de la jaula una y otra vez y nadar hacia arriba, hasta reducir la distancia y poder contactar con sus rescatadores.
Pues bien, una vez hecho el giro de guión, cuando ya sabemos que "todo fue un sueño". De pronto, a 47 metros, la chica desde la jaula escucha perfectamente la voz del los chicos del barco diciéndole que va un equipo de rescate de camino ¡qué curioso! De pronto, llega el equipo de rescate y durante todo el trayecto hacia el barco, durante esos 47 metros, ya no aparece ni un solo tiburón. ¿Se han ido todos? ¿Fue también un sueño el hecho de que hubiera tiburones?