Tiene su punto de amor que tarda en encontrarse que tanto usa Medem y habla de conflictos políticos sin tener un sesgo al que tirar, solamente decir que estamos destinados a discutir siempre, lo que ahora llaman polarización
Lo que más me sorprende es que para ser una película de Medem, no tiene desnudos, algo que ya es seña de identidad en su cine. Hay una escena de sexo explicitó pero en planos muy cerrados donde no se ve nada. No se si sera que Medem se ha adaptado a los nuevos tiempos o que al basarse en una historia real lo hace como con mas respeto
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