Crítica de Off Campus por Obscuritas
Por lo que tengo entendido, cada libro de la saga en la que se basa está protagonizado por una pareja, algo que se lleva mucho últimamente en este tipo de sagas, como Los chicos de Tommen, la propia Game changers (la de Heated rivalry) o, por cambiar un poco de tercio pero tirar por algo conocido, los Bridgerton. Pues esta primera temporada está protagonizada por Garrett Graham, el típico deportista popular que arrasa entre el género femenino, capitán del equipo de hockey de la universidad, y Hannah Wells, estudiante de música que intenta recuperar la inspiración, y hacen un trato en el que ella le ayuda a estudiar, porque si suspende se queda sin hockey, y él finge ser su novio para ayudarla a ligarse a su crush, que también es músico.
Lo bueno es que por una vez cambiamos a los eternos adolescentes por universitarios, se agradece, aunque al final eso es lo de menos, pero esperaba ver una serie más de ese estilo y me ha sorprendido. Para empezar, no es sólo el dramita de amoríos, clases, celos y demás a lo que nos tienen acostumbrados, trata temas muy importantes y muy serios y lo hace con mucha sensibilidad y mucho tacto, pero sin restarle importancia. Pero lo más importante de todo, y aquí se nota la mano femenina tanto en los libros como en la serie, es que estamos ante personajes que se comunican, que sienten, que no tienen miedo de expresarse, que no hacen ghosting o si la lían saben pedir perdón, que si un chico no te elige no te dedicas a ser la mala malísima del cuento y a enfrentarte a otra chica como suele ocurrir en estas series...
Lo malo de que en este tipo de historias esté tan claro quiénes son los protagonistas y qué va a pasar, es que los intentos de triángulos amorosos en mi opinión aportan lo justo, y tampoco ayuda que Josh Heuston actúe de aquella manera ni que su personaje sea lo más insulso que he visto en mucho tiempo. Lo bueno es que esperaba ver una serie sobre sport romance, que se lleva mucho ahora y hay libros así a patadas, pero no esperaba que hubiera también música, y eso para mí es un plus, aunque ya se me estaba haciendo bola escuchar cantar a Justin.
Lo mejor es que todo respira comedia romántica de las de toda la vida, pero no sólo en cuanto a las historias de romance, porque está la de los protagonistas de la temporada pero hay más, sino en las interacciones entre el grupo, las amistades, esa parte me ha encantado, cuánto se apoyan los unos a los otros, la amistad entre Hannah y Allie, por cierto protagonista indiscutible del momento más viral de la serie y reina absoluta, y ese último capítulo con todos yendo a ver a Hannah actuar y todos tan orgullosos de ella me ha parecido precioso.
Venía buscando un entrenamiento pasajero con el que no pensar y he encontrado una nueva obsesión, y lo mejor de todo es que ya están grabando la segunda temporada, la de Allie y Dean, así que no parece que tengamos que esperar tres años para verla. Así sí.
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