Crítica de Más que rivales por Obscuritas
Los libros son del estilo a Los Bridgerton o Los chicos de Tommen, que seguramente serán más conocidos para que se entienda a qué me refiero, y es que cada libro trata de unos protagonistas diferentes, más o menos.
En este caso no están adaptando el primer libro, pero deben de ser los más famosos, hasta el punto de que este mismo año ha salido otro más continuando su historia, la de Ilya y Shane, dos jugadores de hockey rivales en la pista y mucho más fuera de ella. La temporada abarca casi una década, desde que se conocen y cómo va evolucionando su relación, lo que sienten frente a lo que dicen, lo que muestran en público frente a lo que ocurre de puertas para dentro. Y sí, todo lo que podáis haber oído o leído es verdad, el voltaje en esta serie es alto, sobre todo en los primeros capítulos, pero entras por el morbo y te quedas por el sentimiento, hasta el punto de terminar llorando por una "simple" conversación y con el corazón más derretido que un helado en agosto.
La temporada queda bastante cerrada pero a la vez se nota que puede continuar, aunque tal vez nos cuenten otra historia y Shane e Ilya pasen un poco a segundo plano, habrá que esperar a ver. Lo que es de locos es que Connor Storrie sea estadounidense y que haya aprendido ruso exclusivamente para esta serie y cómo mantiene ese pedazo de acento durante toda la temporada. No olvidemos que Adrien Brody ganó un Oscar por una interpretación arreglada con inteligencia artificial porque fue incapaz de dar el pego con el idioma y el acento, pero ya parece haber caído en el olvido.
Sólo espero que si continúa mantenga la misma esencia, ya que al haber tenido tanto éxito no me extrañaría que les dieran un saco de presupuesto y no me gustaría que se convirtiera en otra cosa.
Comentarios
Y después de verla he visto muchos vídeos suyos y es un osito blandito y adorable, lo suyo es increíble.
No buscaré esos vídeos, que me enamoro (más aún)...
Busca, busca, y luego me lo agradeces jajaja.