Crítica de D.P. : El cazadesertores por Marisa60
D.P. expone con crudeza la violencia institucional dentro del ejército surcoreano. La serie muestra cómo los jóvenes reclutas son sometidos a abusos, humillaciones y castigos que terminan por quebrar su voluntad. El protagonista, encargado de perseguir desertores, se convierte en testigo de un sistema que no solo castiga la deserción, sino que perpetúa un círculo de sufrimiento. Lo más potente de la serie es que, aunque se centra en casos individuales, deja ver la maquinaria más amplia: un país que exige obediencia absoluta y que convierte la disciplina militar en un mecanismo de control social. Para alguien que ya tiene una visión crítica de Corea, la serie no hace más que reforzar la idea de un sistema opresivo y deshumanizante.
El caza desertores no es solo una serie sobre desertores del ejército surcoreano: es un retrato brutal de la violencia institucional y del peso de un sistema que conviene políticamente metiendo el miedo. Mi opinión está viciada por mi visión crítica sobre la perversa Corea, y eso hace que cada escena me resulte aún más perturbadora. No es una crítica profesional, apenas mi mirada personal, inevitablemente parcial.
En definitiva, lo que aquí comparto no es una verdad absoluta ni pretende serlo. Es apenas una mirada personal, que se suma a tantas otras posibles lecturas de la obra. D.P. puede ser vista como un drama humano, como una denuncia social o como un reflejo de un país marcado por la rigidez y el autoritarismo. Yo la leo desde mi sesgo, y esa lectura no puede desligarse de mi opinión sobre Corea.
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