Crítica de Big Boys por El9Pasajero
Si My Mat Fat Diary entra por las puertas del instituto, esta Big Boys nos llevará al siguiente nivel, a una liga mayor, la universidad.
Jack (Dylan Llewellyn) es un joven que cuando le tocaba dar ese salto cae en una depresión por la muerte por suicidio de uno de sus pilares, su padre .
Ese año encerrado en casa con su madre, Peggy (Camille Coduri, la eterna mami Jackie de Rose Tyler en los Dr Who IX & X) por obligado dolo le darán otra visión del mundo más injusta y mísera. Pero como uno no puede quedarse eternamente siendo una víctima al año siguiente toca matricularse que la vida tiene que continuar.
Si en la anterior serie citada nuestra protagonista Rae(mundo) se encontraba en pleno meollo del asunto con un instituto y sus alumnos cargados de hormonas descontroladas peleando por destacar aquí la cosa irá más tranquila y nos centraremos más en lo que nos aportará un grupo reducido de personajes ‘marginales’ fuera del clásico canon. Utilizó esa palabra porque ellos aceptan serlo por sus propios motivos y no por los impuestos por la cruda sociedad del etiquetaje. Danny (Jon Pointing) es el guaperas que también accede tarde por otros motivos y rápido se harán amigos porque el propio sistema al no tenerles en cuenta por incorporarse tarde los pondrá a residir en unas dependencias no aptas para la convivencia, pero como no hay nada mejor será un buen comienzo para que no hayan paredes que les separen y entablar una amistad de confianza. Se irán incorporando al grupo Corinne (Izuka Hoyle) la punki pero con la cabeza bien amueblada, Greg (Marcus Onilude) que hará de maestro de ceremonias a nuestro Jack que no sabe muy bien como desenvolverse tras su salida de armario. Y el resto del elenco que siempre aportarán su granito de arena necesario para entender de que va este mundo que nos toca compartir y no competir.
Trataremos temas como el dolo, la salud mental, la homosexualidad sana (aprenderemos muchas cosas) y todo desde un prisma desenfadado de aceptación, optimismo y con toda la inocencia del mundo, porque nadie nos explicó como vivir y aquí nos han dejado con más dérias que lecciones prácticas de ser uno mismo.
Los acompañantes de Jack (el amigo que siempre todos querríamos tener) nos servirán para embarcarnos en esta odisea particular aportando ese grado de experiencia que es necesaria para romper el huevo y desmadrarse de las lecciones que te colocaron.
Yo no fui a la uni aunque la mitad de los amigos si aue fueron y me moví en el ámbito pero a mi me enseñó la calle (como decimos) y los libros, pero me hubiese encantado encontrarme con amigos como estos, ahora sería más rico.
Pero esa magia solo ocurre en la primera temporada, en las dos siguientes no están al mismo nivel aunque al llegar al final del trayecto poco importa porque la intención es lo que cuenta y la cerraremos con una sonrisa en la boca y en el Alma.
Comentarios
La preparé para captarte.
Voy a ser sectario a la vejez viruelas, Jajajajaj