Redactada: 2025-06-21
Esta primera película del actor y director de teatro Rudy Milstein consigue hacernos reír, «  Una verdad a medias » ofrece una visión sin concesiones de una sociedad individualista, hipócrita y cínica.
Louis (Vincent Dedienne) es «junior» en un gran bufete de abogados parisino. Con su mochila a cuestas como un colegial, amable, tímido, un poco torpe, atrapado en un cuerpo con el que no parece saber qué hacer, comete un error tras otro y le cuesta encontrar su lugar en un entorno en el que todos se pelean por conseguir el caso que impulse su carrera. El joven lleva un año en las oficinas cuando por fin consigue convencer a un compañero mejor situado para que le encargue la redacción de un «memorándum» sobre un caso que implica a una empresa de pesticidas, a la que hay que defender.
Al mismo tiempo, su médico, poco diplomático (la escena es hilarante), le diagnostica un cáncer. Esta noticia cambia la mirada de los demás, la de sus padres, que por fin se preocupan por él, y sobre todo la de Elsa, la abogada estrella del bufete (Clémence Poésy), que ve en la enfermedad de Louis una gran oportunidad para ganarse a los demandantes afectados por el cáncer en el caso de los pesticidas...
En general, Louis carece de consideración. Para llamar la atención, intenta complacer a todo el mundo: a su madre Isabelle (Isabelle Nanty), a una antigua abogada feminista que se ha vuelto depresiva y a la que poco le importa quién es él realmente; a sus ambiciosos compañeros de trabajo; a la bella y carismática Elsa, a la que quiere seducir.
Louis también es amable con los del bando contrario, víctimas de la empresa a la que se le paga por defender: Julien (Rabah Nait Oufella), un joven condenado por la enfermedad, a quien acompaña en sus proyectos, o la impetuosa Hèlène (Géraldine Nakache), que libra una lucha más o menos desinteresada por los enfermos. Pero detrás de esa aparente amabilidad, Louis actúa exactamente como aquellos que le pagan: sin escrúpulos. Bruno, el vecino de Louis, aparece como una figura contrapuesta. El joven, incapaz de sentir emociones tras sufrir un derrame cerebral, dice sin filtro todo lo que le pasa por la cabeza. Personaje alegre, a años luz de sus congéneres y de las preocupaciones que los animan, es también el que resultará más conmovedor.
El primer largometraje de este actor y director de teatro ofrece una mirada ácida sobre una sociedad que prefiere el éxito a los valores humanos, el cinismo a la sinceridad. Con un tono cómico, una comedia de situación orquestada como una coreografía y diálogos rítmicos, el joven director pone en escena esta historia que enfrenta a dos mundos. En medio, Louis, encerrado en su mentira, que a fuerza de bailar con todos acaba tropezando con la alfombra.
Esta puesta en escena muy teatral le sienta de maravilla a Vincent Dedienne, que propone escenas cercanas al cine mudo por lo expresivo que es, a la manera de un payaso o un mimo, y al excelente grupo de actores y actrices que le rodean. Isabelle Nanty está perfecta en el papel de la madre con réplicas aparentemente anodinas, pero en realidad asesinas, Géraldine Nakache en el de la pasionaria de lenguaje florido y Clémence Poésy en el de la abogada inmoral. Rabah Naït Oufella interpreta con matices a un enfermo de cáncer más astuto de lo que parece, y Rudy Milstein es hilarante en el papel del vecino excéntrico.
El director no perdona a nadie al poner en escena, hasta el absurdo, a personajes cínicos, insensibles y a menudo contradictorios. Esta comedia aparentemente ligera dice mucho de nuestro mundo contemporáneo, entre líneas, sin convertirlo en una tesis. ¿Se puede reír de todo? En este ejercicio de equilibrio, el director consigue hacernos reír con temas graves, pero también, tras desplegar un cinismo jubiloso, emocionarnos con un giro final inesperado.
Guion
0 ✮
Banda sonora
0 ✮
Interpretación
0 ✮
Efectos
0 ✮
Ritmo
0 ✮
Entretenimiento
0 ✮
Complejidad
0 ✮
Sentimiento
0 ✮
Duracion
0 ✮
Credibilidad
0 ✮
Fotografía
0 ✮
Dirección
0 ✮

Valoraciones en tu crítica:

Comentarios

Todavía no hay comentarios

Otras críticas de Una verdad a medias