Crítica de Queridos monstruos por Rath
Entre un amplio catálogo de nombres siempre aparecen algunos de mayor interés o que tengan algo más que hacer que rememorar los habituales títulos o lugares comunes ya sobradamente conocidos por casi todo los aficionados al género. A este respecto, las intervenciones del tío Jess (Jesús Franco) y su compañera Lina Romay resultan tan jugosas y esclarecedoras como siempre. La recreación draculiana de José Lifante también tiene cierta gracia, pero el tono general resulta bastante discursivo por su poca cohesión narrativa rebasando pocas veces lo trivial, tanto como su propio título, más adecuado para una película de corte infantil.
Valoraciones en tu crítica:
Todavía no hay comentarios
Comentarios