Redactada: 2023-03-01
Por un lado tenemos un tema actual sobre el que se intenta arrojar luz, con uno de los escándalos políticos más inverosímiles de los últimos tiempos. Por otro lado, un descafeinado documental, que se acerca peligrosamente a la propaganda política.
Si has estado más o menos informado o te has enterado a través de la cobertura mediática que ha cubierto los últimos movimientos de Alexei Navalny, incluso hasta cierto punto, no aprenderás prácticamente nada nuevo aquí, de lo que podrías haciendo una breve búsqueda en Google. Sorprendentemente, lo que menos aprendemos es sobre el propio Navalny, aunque se dedica a sonreír a la cámara y a burlarse con confianza de su oponente, pronto te das cuenta de que ninguno de estos gestos es real, pero el documental nunca consigue romper esa fachada.
De hecho, su política es un completo misterio, todo lo que sabemos es que es anti-Putin, cosa que por otro lado hay que otorgarle el mérito que se merece, sin dejar de lado declaraciones o actos por los que también es conocido y que lógicamente no aparecen aquí, al fin y al cabo un político es un político.
Por desgracia, Navalny es exactamente el tipo de documental que no me atrae, bastante superficial, emocionalmente muy sobrecargado a la vez que escenificado, pareciendo más un reality show que un documental en el que la vida de esta persona realmente corre peligro.
Si has estado más o menos informado o te has enterado a través de la cobertura mediática que ha cubierto los últimos movimientos de Alexei Navalny, incluso hasta cierto punto, no aprenderás prácticamente nada nuevo aquí, de lo que podrías haciendo una breve búsqueda en Google. Sorprendentemente, lo que menos aprendemos es sobre el propio Navalny, aunque se dedica a sonreír a la cámara y a burlarse con confianza de su oponente, pronto te das cuenta de que ninguno de estos gestos es real, pero el documental nunca consigue romper esa fachada.
De hecho, su política es un completo misterio, todo lo que sabemos es que es anti-Putin, cosa que por otro lado hay que otorgarle el mérito que se merece, sin dejar de lado declaraciones o actos por los que también es conocido y que lógicamente no aparecen aquí, al fin y al cabo un político es un político.
Por desgracia, Navalny es exactamente el tipo de documental que no me atrae, bastante superficial, emocionalmente muy sobrecargado a la vez que escenificado, pareciendo más un reality show que un documental en el que la vida de esta persona realmente corre peligro.
Guion
1 ✮
Banda sonora
0 ✮
Interpretación
0 ✮
Efectos
0 ✮
Ritmo
2 ✮
Entretenimiento
1 ✮
Complejidad
3 ✮
Sentimiento
2 ✮
Duracion
2 ✮
Credibilidad
2 ✮
Fotografía
2 ✮
Dirección
2 ✮
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