Redactada: 2026-07-13
Si algo nos ha enseñado el whodunnit a lo largo de los años, desde las historias clásicas de Sherlock Holmes hasta producciones mucho más actuales, es que lo que toda buena historia de misterio necesita es, como mínimo, una muerte a priori inexplicable, un puñado de sospechosos y alguien lo suficientemente perspicaz, amén de carismático, como para empezar a atar cabos. Lo que nunca nos habían contado es qué ocurre cuando esos detectives, como así fueron concebidos por Leonie Swann en su novela, carecen de manos para atar nada, balan en lugar de hablar y son, en definitiva, una panda de borregos. No borregos porque sean unos inútiles como el policía torpe de turno, sino porque estamos hablando, literalmente, de ovejas. Concretamente de un grupo de adorables ovejitas que, lideradas por la siempre resuelta y esponjosa Lily, deciden poner en marcha sus no pocas dotes criminalísticas, fruto de todas las novelas detectivescas que su pastor les leía cada noche, para resolver el extraño asesinato ocurrido en la granja. Todo en la premisa parecía invitar a la coña, pero lo que nuestras ovejas detectives se iban a encargar de demostrar, siempre en esa genial conjunción entre crimen rural, cozy mystery y comedia familiar, es que el meterse con ellas, así como con cualquier humano que les importe, no es motivo de broma.

Quizás lo más llamativo de la película, más allá de su acertada apuesta por los efectos prácticos y de estar protagonizada por ovejas parlantes, sea su forma de recalcar que, detrás de todo asesinato, siempre hay un duelo. La investigación no sirve únicamente para descubrir quién acabó con la vida de la víctima, sino también para empatizar con ese grupo de afligidos animales, cada uno con su propia historia y personalidad, que intenta comprender la ausencia de quien, sin tan siquiera ser consciente de ello, supo enseñarles algo más que a distinguir culpables de inocentes. Puede que los personajes humanos funcionen como meros arquetipos o que el desenlace apenas sorprenda a los más asiduos al misterio, pero resulta complicado achacarle nada a una historia tan divertida, tan emotiva y, al mismo tiempo, tan consciente de su propio disparate. 'Sheep Detectives', al final, no busca construir el rompecabezas criminal definitivo, sino darle un enfoque diferente y recordarnos, dentro de su ingeniosa reformulación del whodunnit tradicional, por qué nos gusta tanto eso de reunir sospechosos, enlazar pistas y sorprendernos a cada nuevo giro. Un original Cluedo versión campiña británica, parodia y a la vez homenaje al género, para una entretenida tarde de intriga ovina de esas que purifican el alma, sanan el corazón y lo dejan, cual buen jersey de lana tejido a mano, suave y calentito.
Guion
0 ✮
Banda sonora
0 ✮
Interpretación
0 ✮
Efectos
0 ✮
Ritmo
0 ✮
Entretenimiento
0 ✮
Complejidad
0 ✮
Sentimiento
0 ✮
Duracion
0 ✮
Credibilidad
0 ✮
Fotografía
0 ✮
Dirección
0 ✮

Valoraciones en tu crítica:

Comentarios

PTG 111
Comentario de Obscuritas hace 4 semanas
Las cosas chachis que te descubro, tsk. Siempre confié en las ovejas.
Mostrar todos los comentarios