Crítica de Frankenstein por Obscuritas
Y es que precisamente tenemos muy presente aquí la eterna lucha entre ciencia y religión, porque Víctor, al igual que su padre, o más bien obligado por él, es un hombre de ciencia, es un doctor que busca la grandeza, hasta que decide ponerse a jugar con la vida y la muerte. Quiere demostrar que puede burlar al último mal, a la naturaleza misma, y en una noche de tormenta sus delirios y su ambición se hacen realidad, aquello que nadie salvo él creía posible.
No sólo está ahí esa idea de creador y creación, sino que por supuesto tenemos la idea del padre y el hijo, un hijo incomprendido e incluso odiado por su padre que crece para repetir los mismos errores una y otra vez, para sentir que también ha fracasado con aquel al que ha creado y que sólo busca amor y comprensión, ya que a pesar de su tamaño (cero quejas, Jacob Elordi) no deja de ser un recién nacido que explora el mundo por primera vez. Un recién nacido que se mira en un espejo y a pesar de todo sabe que es diferente y que ese mundo que no comprende le va a dar la espalda, hasta que se encuentra primero con Elizabeth y después con el hombre ciego que irónicamente es el único capaz de verlo en realidad.
Se habla de Frankenstein como una novela de terror, como la primera novela de ciencia ficción, pero sobre todo es una novela gótica, y estaba claro que eso Guillermo del Toro lo entendería muy bien porque es lo suyo, y ha captado a la perfección la ambientación, los paisajes, la propia torre donde este Prometeo decidió burlarse de los dioses. Aunque donde se nota realmente la mano del director es en su amor por lo que se suele considerar raro, por la propia criatura que se suma a las demás de su filmografía, a la que por supuesto le ha dado su propia historia de amor, o como mínimo de comprensión.
Y si la ambientación está realmente conseguida y atrapa, lo de la fotografía ya es de escándalo, me ha parecido una auténtica preciosidad digna de un museo, las luces y sombras, el juego con los colores, entre esa tonalidad verde que se suele asociar tanto a Frankenstein pero también es el color de la vida, frente al intenso rojo que lo cubre todo, y me ha parecido un enorme acierto lo de los guantes de Víctor, ya que incluso desde el principio se podría decir que tiene las manos llenas de sangre, de hecho en muchas ocasiones realmente lo parece incluso cuando no es así. Pero es que lo del vestuario de esta película... ¿Podemos hablar del vestuario? Sobre todo de los personajes que interpreta Mia Goth, si no se lleva como mínimo el Oscar a Mejor vestuario me parecerá un grandísimo robo, los quiero todos en mi armario, qué maravilla el Romanticismo, siempre con mayúscula.
Mientras que la lectura de Drácula se me hizo muy pesada y la abandoné, Frankenstein me gustó mucho, y es que creo que es muy fácil identificarse con la criatura. Y es que es muy fácil que te lancen al mundo sin una explicación, sin una red, sin que lo hayas pedido siquiera, que sólo quieras encajar, comprender y ser querido, que aquel que te ha traído al mundo te tienda una mano amiga, y que cuando te han rechazado y maltratado y hayas aprendido a defenderte te llamen monstruo.
I am the monster you created...
Comentarios
Tú sí que eres bonita < 3
Jo, gracias < 3