Crítica de El secreto de Marrowbone por Obscuritas
Tras la muerte de su madre, conocemos a cuatro hermanos que viven en una casa bastante apartada, como si quisieran huir de algo o de alguien, aunque no parece servirles de mucho, porque empieza a haber presencias por la casa. La amenaza y la tensión general irán yendo a más hasta que será inevitable enfrentarse a ello.
Es de esas películas en las que cuanto menos se sepa, mucho mejor, hay que dejar que te sorprenda. Yo puedo ver películas de asesinos en serie o de matanzas varias pero son estas, las de presencias amenazadoras, las que me tensan por completo y me hacen sentir incómoda. Claro, que cuando comprendí que, en teoría, sólo se trataba de su padre, que era una persona real y ocurrían cosas reales, me fui relajando y dejando llevar por todo lo demás. Aunque claro, todavía quedaba un giro de guión de esos que te hacen plantearte todo y que te obligan a ver la película por segunda vez para ir captando todos los detalles y ver que ha estado delante de ti en todo momento, y por supuesto recuerda bastante a El sexto sentido, salvando las distancias. Lo que a día de hoy sigo sin comprender es que recordaba perfectamente una escena al final en la que nos mostraban a Jack haciendo todo lo que en la película se supone que hacen sus hermanos, que obviamente no lo han podido hacer, como subir a algún sitio, abrir lo que fuera… cosas varias, pero cuando la volví a ver en casa, eso no estaba por ninguna parte, así que no sé si hay dos versiones, como una versión extendida o la versión para cine, o es un efecto Mandela conmigo misma (porque no sé si le ha pasado a alguien más).
Es evidente que la localización hace mucho en una película de estas características, así que la casa contribuye mucho con sus rincones, sus sombras y sus crujidos a crear aún más tensión, es un personaje más. Pero hablando de personajes, no me puedo olvidar de mencionar al reparto, lleno de promesas. Tenemos a Charlie Heaton cuando ya andaba por ahí en Stranger things, a George MacKay antes de irse a la guerra en 1917, a Anya Taylor-Joy cuando ya estaba en el punto de mira después de petarlo con La bruja y a Mia Goth demostrando una vez más que el terror es lo suyo.
Comentarios
Claro, yo no he visto Los otros, pero me pasa como con El sexto sentido cuando la vi la primera vez, ya conocía el giro y claro, no es lo mismo. Esta por suerte era nueva y no conocía de qué iba, así que me sorprendió.