Crítica de Blade II por MrPenguin

Redactada: 2025-11-26
Si de algo podemos estar seguros al albor de cada nuevo día, por muy luminoso que este se presente, es de que la noche, al final, siempre acaba regresando. En este caso, y situándonos unos dos años después de lo visto en 'Blade', emergiendo a través de los conocidos como «reapers», una nueva y peligrosa amenaza vampírica, extendida además en forma de virus mutante, que llevará a nuestro cazavampiros favorito, todavía inmerso en su particular cruzada personal, a tener que unir fuerzas con el enemigo. Ya no bastaba por tanto con eliminar al rival, sino que ahora había que tener vigilado también al aliado y, a ser posible, tratar de sobrevivir en ese clima de creciente desconfianza que Guillermo del Toro, sacando a relucir su conocida fascinación por lo monstruoso, convertía en una frenética orgía visual de carne, metal y criaturas putrefactas. Algo así como un híbrido entre el horror corporal de Cronenberg, presente en cada nueva y aberrante mutación vampírica, y la fantasía oscura que tanto definiría toda su filmografía posterior, solo que sin renunciar tampoco al tono macarra de su predecesora ni de un protagonista que, una vez más, seguía sin quitarse las gafas de sol ni para irse a dormir.

Con todo, podríamos considerar a 'Blade II' como una secuela bastante continuista con respecto a lo visto años atrás, pero también lo suficientemente rupturista como para que, ya desde el primer minuto, se note diferente. Más oscura, más orgánica y, todo sea dicho, más excesiva. En definitiva, más de su director. Más de ese Del Toro que, lejos de conformarse con simplemente repetir la fórmula, decidía retorcerla hasta redibujarla, ya más cercana al desfase del manga japonés que del cómic occidental, en una salvaje verbena techno-gótica donde todo lo concerniente a la historia, si bien tenía algo más de profundidad que lo visto en la primera parte, no era sino un complemento más dentro de su delirante y, al mismo tiempo, visceral ejecución como blockbuster de acción. Todo en 'Blade II' era, para bien o para mal, más extremo, grotesco y demencial, pero no por ello menos honesto a la hora de darnos nuestra buena dosis de sangre, personajes molones —antológico el duelo de chulería entre Ron Perlman y Norman Reedus— y, lo que es más importante, vampiros espachurrados de las formas más brutales y creativas posibles. Yo, desde luego, no pedía más.
Guion
0 ✮
Banda sonora
0 ✮
Interpretación
0 ✮
Efectos
0 ✮
Ritmo
0 ✮
Entretenimiento
0 ✮
Complejidad
0 ✮
Sentimiento
0 ✮
Duracion
0 ✮
Credibilidad
0 ✮
Fotografía
0 ✮
Dirección
0 ✮

Valoraciones en tu crítica:

Comentarios

Todavía no hay comentarios