Redactada: 2026-04-02
Si hay algo que confirma lo locos que están estos romanos, como bien diría el gran Obélix, es lo mal que se les da eso de someter a los galos y, sin embargo, lo mucho que siguen intentándolo. Han tratado de hacerlo por activa, por pasiva, creando su propia poción mágica e incluso raptando a Panorámix el druida, pero, curiosamente, nunca han estado tan cerca de lograrlo como con el secuestro de Tragicómix y Falbalá —Panacea, en la versión original—, dos jóvenes galos que son vendidos como esclavos para el circo romano y que, como cabría esperar, conducirán a nuestros dos valerosos héroes, junto con la siempre inestimable ayuda del pequeño Ideáfix, hasta el corazón mismo del imperio. El reto parece desde luego titánico y, de hecho, podría decirse que esta es la película donde más apuros veremos pasar a ambos protagonistas, sobre todo porque la gran dificultad que encierra tan incierta travesía, incluyendo su accidentado paso por el desierto, la escuela de legionarios y la siempre peligrosa Roma, hará que hasta su propia amistad, hasta ahora férrea como los puños del mismísimo Obélix, comience a tambalearse. La gran capital se levanta imponente, inexpugnable; como un inesperado rival ante el que los tortazos, por una vez, podrían no ser suficientes.

La película, primera de las muchas que vendrían tras la prematura muerte de René Goscinny, se nos presenta como un punto de inflexión en la vertiente cinematográfica de la franquicia; tanto por tomarse más libertades con respecto al material original —los cómics 'Astérix legionario' y 'Astérix gladiador'— como, a su vez, por adquirir un tono claramente más serio, dramático incluso, que el visto en cualquiera de sus otras adaptaciones. Sigue habiendo grandes puntos de humor que, además, se benefician del fantástico trabajo llevado a cabo en el estudio de doblaje —cada intervención del legionario andaluz es oro puro—, pero siempre al servicio de una historia más oscura donde, a diferencia de lo mostrado en títulos anteriores, sí parece sentirse, con sus muchos obstáculos y desafíos, la verdadera dimensión de la odisea que aguarda a sus personajes. Ese mismo poso de tintes casi trágicos, salpicado de algunos pasajes que rozan directamente lo melancólico, se traslada de igual modo a una animación que hace de su fantástico uso del color, de cromatismos más o menos intensos según dicte la narrativa, el reflejo mismo de su propia y épica aventura. Quizás no tan mítica como 'Las doce pruebas' o 'Astérix en Bretaña', pero igualmente disfrutable, fiel a la esencia de los personajes y tan irremediablemente infalible, al menos en su lucha contra el aburrimiento, como un buen trago de poción mágica.
Guion
0 ✮
Banda sonora
0 ✮
Interpretación
0 ✮
Efectos
0 ✮
Ritmo
0 ✮
Entretenimiento
0 ✮
Complejidad
0 ✮
Sentimiento
0 ✮
Duracion
0 ✮
Credibilidad
0 ✮
Fotografía
0 ✮
Dirección
0 ✮

Valoraciones en tu crítica:

Comentarios

Todavía no hay comentarios