Crítica de Algo para recordar por Obscuritas
El título en español es para echarle de comer aparte, pero cero sorpresas, nada nuevo, así que vamos a centrarnos en el título original, Sleepless in Seattle, el desvelado de Seattle, que se refiere al personaje de Tom Hanks. Y es que acaba de quedarse viudo, al menos al principio de la película porque luego hay un pequeño salto en el tiempo, y su hijo está preocupado por él, hasta el punto de que llama a la radio para buscarle una mujer. Y en la otra punta de Estados Unidos una mujer, pero una que se acaba de comprometer con su pareja, lo escucha y se monta la película y quiere conocerlo.
De verdad, no sé ni por dónde empezar. Me parece denunciable que se considere esto romántico, sí lo digo. A ver, por si alguien no lo ha leído más arriba, yo lo repito sin problema. Ella se acaba de prometer con su pareja, la familia le adora, todo maravilloso, y entonces decide ACOSAR a un señor viudo al que no conoce de nada y al que le propone quedar en San Valentín en el Empire State. El cuadro ya es espectacular, porque lo siento, pero sí, es acoso, con todas las letras, que hasta va a su casa porque se obsesiona con él a unos niveles que son de cárcel. Y todo esto mientras sigue diciendo que está enamoradísima de su prometido, ojo. Claro, prima, si yo te creo, de verdad que sí. Pero hablemos del hijo de él. ¿Dónde están los servicios sociales cuando se los necesita? Lo de ese niño es digno de estudio. No sólo le hace el lío a su padre, se mete en su vida amorosa, cuando por fin se decide a pedir salir a una mujer intenta boicotearlo y además la llama furcia, alguien debería lavarle la boca con jabón a ese niño, pero ya es que el final... Que yo entiendo que eran los 90, antes del 11-S, y que la seguridad debía de ser de puro chiste, pero... No sólo habría que quitarle la etiqueta de romance a esto, habría que añadirle la de fantasía, porque es de traca, la niña hace y deshace y todo perfecto, sin fisuras, pan comido.
Tom Hanks nunca me ha encantado, y me pasa como con Hugh Grant aunque de distinta manera, pero no entiendo qué pintan haciendo comedias románticas, a uno no le veo lo galán por ninguna parte y a otro no le veo la sangre, y qué es ese pelo que le han puesto aquí. Y a Meg Ryan la conocía pero creo que no había visto ninguna película suya hasta ahora y por lo menos aquí la he visto sobreactuadísima en algunos momentos, pretende ser encantadora y pone unas caras muy raras y muy exageradas. Pero es que ante todo no me puedo creer una película romántica en la que no sólo no hay absolutamente ninguna química, es que directamente la interacción es inexistente, cero, pero si hasta a la carta responde el hijo, es que él ni idea de la movida y cero intención de hacer algo al respecto. ¿Cómo me voy a creer el romance? Mejor aún, ¿QUÉ romance? ¿Dónde está, me lo explica alguien?
Menos mal que no he pagado por ver esto, más que nada porque cuando se estrenó yo ni había nacido, pero menuda tomadura de pelo más grande, me siento totalmente estafada. Le iba a haber puesto más nota, pero es que cuanto más lo pienso, más me enfado.
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