Crítica de A todos los chicos: Para siempre por Obscuritas
Último año de instituto, esto también lo comparten las dos trilogías, y es que cuántas veces se habrá utilizado el último año de instituto en películas y series de adolescentes americanos. Ya sabéis, lo típico de las despedidas, la elección de universidad, el esperar si te aceptan o no, tener varias opciones por si acaso, decidir al final dónde quieres ir por diferentes motivos, encontrarte a ti mismo, descubrir quién quieres ser… Infinidad de veces se ha utilizado la misma historia, aunque los protagonistas cambien y también sus personalidades y sus tramas personales, pero el conjunto siempre es el mismo.
Así que, A todos los chicos: Para siempre, no es nada original, no descubre nada nuevo, no se sale ni un solo milímetro de los tópicos y clichés de siempre, pero ni un milímetro, ni sin querer. Y por lo general disfruto de este tipo de historias, y cuanto más ñoñas sean más me gustan, que una es una blanda, pero me ha faltado algo y no sé el qué. Tal vez sea que hoy no estoy yo tan sensible como otras veces, que eso también influye mucho a la hora de que una película te llegue más o menos, pero la he sentido forzada en muchas partes, me parecía que la saga tenía cierta magia, cierto encanto, y aquí creo que de hecho se esfuerza demasiado en ser una más, en entrar en ese molde que hace todas las películas de este estilo iguales.
No he sentido ninguna química entre Lara Jean y Peter esta vez, de hecho la he sentido mucho más enamorada de la ciudad de Nueva York que de él. Que es de estas historias en las que se sabe desde el minuto uno de la primera película, aun sabiendo que es una trilogía, cómo va a terminar, ya que, a pesar de todo y pase lo que pase, incluso si aparece otra persona mucho más afín y con la que uno de los dos personajes tiene mucha más química, siempre hay un endgame en este tipo de películas. Y creo que eso es lo que más me falla, que lo siento excesivamente forzado, que como tiene que ser así sí o sí, está forzado de más para que encajen, y no me lo he creído en ningún momento, y teniendo en cuenta que es una comedia romántica, eso es un grave problema, porque es la base de todo.
Además, no sé por qué, pero he notado rarísima a Lana Condor, no sé si es que no se sentía cómoda, o que está un tanto sobreactuada aquí, o que ya la noto demasiado madura y me cuesta creerme que tiene 17 años, pero hay algo que no me encaja en su actuación en esta película, aparte de que se pasa casi toda la película sonriendo, y lo noto muy forzado. Repito, siento que en general está todo forzadísimo para que sea precioso y de color rosa y me choca mucho. Noah Centineo no me gusta desde la primera película, así que sigue sin gustarme aquí, creo que actúa mal y no entendí nunca el hype con él y por suerte se demostró que sólo era una moda con el típico chico de turno de romance adolescente de Netflix, ha pasado sin pena ni gloria y creo que con otro actor la cosa habría cambiado mucho. A la que adoro, y ahora hablo de personaje y no de actriz, es a Kitty, es mi favorita desde la primera película, me río mucho con ella, y no sé si ese encuentro es porque ya tenían pensada la serie que hicieron después con ella de protagonista, pero tengo ganas de echarle un vistazo a ver qué tal. Y no podría estar más de acuerdo con ella, que a un chico no le guste Harry Potter es motivo clarísimo de ruptura.
Comentarios
A mí esta también me gusta mucho, pero esta tercera parte... Ñeh.
Te quiero, sis.