A rey muerto, rey puesto como diría el dicho, pues esta película es un poco eso, a la muerte del padre de la protagonista aparece el hermano de éste, prácticamente un desconocido para la hija y la viuda. Una manera extraña de llegar a una familia en principio rota, pero cuya madre se deja querer por este nuevo individuo de forma algo extraña y una hija donde por un lado hay cierto rechazo por la nueva presencia, pero por otro lado hay algo que hace que el hermano de su padre sea una persona que le atraiga irremediablemente.
La historia se centra en este curioso triángulo, una hija solitaria y rechazada por su círculo cercano de supuestos amigos, una madre excesivamente superficial y con una relación no muy fluida con la hija, y un tío con una presencia llamativa, pero que parece que tiene un pasado perturbador del que apenas se sabe de él.
El largometraje me da la sensación de un quiero y no puedo, donde el envoltorio es espectacular, una ambientación y una atmósfera en todo momento de suspense y cierta tensión, todo como muy gótico y oscuro, hace que el espectador consiga meterse en un ambiente enrarecido y siniestro, donde se utilizan con buena precisión flash-back que completan bien la historia.
Por otro lado, el elenco de actores y actrices es más que convincente, Nicole Kidman es la viuda, Mia Wasikowska la hija y por otro lado Matthew Goode el siniestro, pero apuesto tío.
Todo este cóctel que se pone encima de la mesa es sobresaliente, pero el guion flojea mucho, el contenido está muy por debajo de las expectativas que recrea el envoltorio, donde la historia a mi me parece muy floja y con clara falta de giros de guion que puedan sorprender al espectador, incluso hay secuencias que dan sensación de forzadas y metidas con calzador.
Las interpretaciones de los tres actores protagonistas me parecen excelentes cada una en su papel, una hija fría, desconfiada y con un amor muy fuerte por el recuerdo de su padre, la viuda en su papel de mujer superficial y que pronto se deja querer por un tío que es el típico galán con un magnetismo importante, pero con aura muy perturbadora. Hay que reconocer que la química entre los tres actores principales es palpable y la elección para que interpreten estos papeles son más que acertadas.
A mí en general la película no me ha gustado por culpa de un guion especialmente flojo que hace que todo lo demás por muy bueno que sea... pero si la historia no convence... incluso el final que podía haber arreglado toda la narrativa anterior, mejora algo, pero no para olvidar un guion en general flojo y previsible en muchos momentos.
Como conclusión, el largometraje tenía los ingredientes para ofrecer al espectador una película con tonos góticos y un triángulo más que interesante, pero, aunque el envoltorio y las interpretaciones son sobresalientes, la historia al final aburre, te deja con ganas de que ocurra algo a la altura, cosa que no ocurre ni siquiera con un final que, aunque mejora la historia, pero no lo suficiente para que la película te deje con un buen sabor de boca. Menudo patinazo del director sur coreano Park Chan-wook, personalmente no recomendaría la película por decepcionante, me la esperaba mejor, incluso viéndola me esperaba que fuera de menos a más, pero me quedé con las ganas.
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