Críticas de El gran baño

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Un grupo de hombres cuarentones, todos sumidos en una profunda crisis existencial, deciden romper con los moldes y crear el primer equipo local masculino de natación sincronizada. Los primeros esfuerzos no resultan ser muy beneficiosos para este equipo: los integrantes sufren todo tipo de insultos y escepticismo y, además, sus primeros resultados no salen de la forma esperada. Con el objetivo de subir el nivel, el equipo comienza a ser entrenado por una ex campeona de natación, caída en desgracia. Los nadadores deberán superar todo tipo de retos increíbles para demostrar al mundo, y a sí mismos, que tienen lo necesario para triunfar.

2018
118 min
Drama Comedia

RESEÑAS Y VALORACIONES DE El gran baño

7 / 10
Más que comedia, diría que es drama con ratos de comedía y con un humor diferente al que estamos acostumbrados. Me la esperaba mejor, pero aún así para echar un rato está bien.

Valoraciones en tu crítica:

8 / 10
No cabe duda de que "El gran Baño", con su montón de personajes depresivos, no es del todo divertida, ¡pero reunirlos a todo este plantel en un proyecto improbable la convierte inevitablemente en una película divertidísima! Compararla con la excelente "Full Monty" es pasarse, aunque sólo sea por el contexto que la rodea, que en la película británica es de suma importancia y da a la película su razón de ser y la coherencia que necesita, mientras que en la película de Gilles Lellouche es más difícil meterse en la historia de estos hombres cuyos retratos son más o menos fabricados, incluso artificiales, aunque esté basado en un hecho real, y creer en su reunión en torno a esta piscina para practicar la natación sincronizada... Sin embargo, la película da un giro realmente cómico y decisivo con la intervención trepidante de Leila Bekhti, ¡cuyos métodos deportivos dan a esta comedia un toque único y explosivo! Y paradójicamente, la primera parte, basada en el trabajo de Virginie Efira como entrenadora solidaria, sólo tiene sentido en retrospectiva, ¡por lo que cobra todo su sentido en el desarrollo de la historia! La película desprende una brisa fresca y saludable, aunque uno sospeche que todo está cantado, con una emoción que se instala y no te abandona nunca, culminando en el momento definitivo que todo el mundo está esperando. Esta banda de perdedores está bien representada por actores un poco fuera de lugar en su composición, ¡justo lo que necesitábamos para darlo todo en estos papeles de perdedores con el ánimo a media asta! Philippe Katerine, es sin duda el más original por su fragilidad e ingenuidad, ¡aunque todos los demás están igual de bien! Ya que el reparto de este largometraje es de la realeza francesa y belga, con el estrafalario Mathieu Amalric, el fanfarrón Benoît Poelvoorde, el antitodo Guillaume Canet y el rockero Jean-Hugues Anglade... y a las dos entrenadoras Virginie Efira y Leila Bekhti, con un manejo de los hombres fuera de lo común. Todos reyes y reinas de la altura, maestros de las figuras obligadas en la piscina. Todos barrigones, girando y floreciendo en una improbable coreografía para curar la depresión a carcajadas. Al principio, son siete, como los mercenarios. Pero estos siete sólo pueden ayudarse a sí mismos. Son cuarentones, cada uno con su tara mental y con sobrepeso en el resto del cuerpo. Cuando se lanzan a la piscina, nunca imaginaron que la natación sincronizada, el deporte femenino por excelencia, podría transformarles hasta tal punto. Y darles un nuevo entusiasmo por la vida y, sobre todo, un renovado sentido de la autoestima. Vemos como van recuperando su masculinidad y su esperanza a través de este deporte propio de mujeres. Toda una comedia coral a la vez eufórica y benévola. Una "feel good movie" con diálogos bien escritos y un montaje rítmico. Gilles Lellouche toca el corazón tanto como hace reír. El director ha evitado la doble trampa de los chistes repetitivos y la competición de egos con la ayuda de unos actores en la cima de su carrera. Lellouche se divierte con la cámara y nos muestra un auténtico "savoir faire" en la película. Encadena piezas serias de bravura con una banda sonora explosiva y potente, ¡como en los años 80! Habla a su generación, a la mía y a la de muchos otros, quizá desilusionados en estos momentos al ver cómo la sociedad evoluciona hacia el egoísmo y el individualismo, como norma y valor añadido. Puedes sumergirte en lo más profundo de este largometraje sin miedo a ahogarte.

Valoraciones en tu crítica:

6.5 / 10
Una película que te da lo que te ofrece.

Un grupo de cuarentones que a cada uno de ellos parece que no le va muy bien en su vida privada, terminan formando un grupo de natación sincronizada pero que lo utilizan más para hablar entre ellos.

La explicación parece de lo más simple y al principio no terminas de encuadrar todo lo que está sucediendo y hacia dónde irá. Por suerte, según vamos avanzando todo va mejorando por momentos. Teniendo más claro hacia dónde va a ir realmente todo, se hace mucho más entrañable.

Vemos verdaderos sentimientos de personas que no son ni muy jóvenes, ni muy viejas, en donde se encuentran en unas edades que no saben muy bien qué hacer con su vida. Y terminan sintiéndose perdidos.

Durante toda la película vamos viendo que problemas personales tienen y como terminan afrontándolo todo, apoyándose en cada uno, para llegar a cumplir su objetivo.

Una película muy entrañable y familiar que te hará sonreír en cada escena como si estuvieras viviendo lo mismo que ellos.

Podemos disfrutar de encuadres del cámara que te hará sentir dentro de la película y ese humor característico francés que te hará olvidar lo malo de las situaciones.

Una refrescante comedia francesa para pasar un verano fresco.

Valoraciones en tu crítica:

0 10 6.4 29