Críticas de El revolucionario
Un revolucionario de la vieja escuela, miembro de una organización de principios de 1880, en el destierro y encarcelado durante largos años por la denuncia de su propio hermano, vuelve a casa al salir gracias a la amnistía del Gobierno provisional. Su nieto, joven bolchevique, se opone a la continuación de la guerra. El viejo revolucionario lo convence de la necesidad de su continuación, y marchan juntos de voluntarios al frente.