Esta producción de principios de siglo, con la mano de Wes Craven detrás, no parece haber caído en gracia entre gran parte del público, pero yo opino que es correcta y entretenida, es decir, creo que el fallo de muchos para no apreciarla quizá haya sido poner demasiadas expectativas en ella, pues el personaje de Drácula sigue siendo una de las más grandes figuras de culto al fin y al cabo.
Pero no olvidemos que aunque la imagen de Christopher Lee es icónica, la mayoría de aquellas pelis de la Hammer tampoco eran joyas precisamente, hablando en el sentido de cine con mayúsculas. Y ése es solo un ejemplo de una gran cantidad de películas de mero entretenimiento con nuestro amigo Vlad como protagonista.
El elenco no deja de ser curioso además: un jovencito y afeitado Gerard Butler como Drácula y Christopher Plummer como Van Helsing, a los que se suman Jonny Lee MIller (Trainspotting, Elementary), Jeri Ryan (El cuerpo del delito), Nathan Fillion (Castle), Omar Epps (House), Lochlyn Munro (El pacificador, Scary movie), Jennifer Esposito (Aún sé lo que hicisteis el último verano, Summer of Sam), Shane West (Un paseo para recordar, Nikita), o Justine Waddell (The fall: el sueño de Alexandria), entre otros.
En cuanto al apartado musical, totalmente acorde a la época, con la presencia de Powerman 5000, Monster Magnet, Static-X, Linkin Park, Godhead feat. Marilyn Manson, System of a Down, Slayer, Disturbed, Pantera o Saliva. Ni tan mal, no?
Además, le sumo medio punto por esa idea tan atrevida, arriesgada e incluso bizarra, de Judas y Drácula como la misma persona. I love it!.
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